Y llegamos al último día de esta escapada, es lo malo de hacer 3 días-2 noches, que se pasan volando. Lo bueno el ahorro, claro está.
Para hoy dejé los platos fuertes, Sagrada Familia y Park Güell habiendo sacado las entradas por internet. Aparte de para dejar lo mejor para el final lo hice porque al ser lunes creí (acertadamente además) que estaría menos masificado. En el Park Güell en temporada baja no hace falta sacar las entradas por internet, aunque te ahorras un eurillo por entrada que nunca viene mal; pero en la Sagrada Familia vi una cola muy larga para ser un lunes de enero. Es casi obligatorio hacerlo así. Las visitas eran de la SF a las 12 y PG a las 16, habiendo pensado subir a los Bunkers del Carmel (la mejor panorámica de Barcelona en mi opinión) por en medio para despedirnos bien de la ciudad condal. Y cumplimos.
Se nos pegaron algo las sábanas de nuevo y dejamos el hotel casi a las 11. Hicimos el checkout y dejamos las maletas en consigna gratuitamente hasta la hora de volvernos a Asturias. Desayunamos de nuevo en la Biennal y nos plantamos en la Sagrada Familia media hora antes de nuestra hora, a las 11:30 Verla desde las escaleras del metro es una gozada, vas subiendo y primero ves solo las torres y ganas la perspectiva en un momento hasta verla entera. Impresiona, y mucho.
No sé muy bien que decir de este archiconocido templo, la obra maestra de Antoni Gaudí, que no se sepa. Haré un breve resumen para los más despistados. Lo más increible de la obra es que está inconclusa, y que se calcula su finalización para 2026, casi 150 años despues de su dieño allá por 1882. Empezó construyéndose en estilo neogótico, pero en esa fecha Antoni Gaudí, con solo 31 años, se vio como encargado del proyecto cambiándolo por completo y pasando a diseñar un templo modernista, uno de los referentes en el mundo católico; con las características torres que dan una enorme sensación de elevación. La inconclusa obra del arquitecto catalán ha conseguido ser consagrado por un Papa como Basílica Menor (en 2010) y actualmente es el monumento más visitado de toda nuestra geografía (con más de 3 millones de visitantes anuales), por delante de dos colosos como el Museo del Prado y la Alhambra.
Hicimos tiempo sacádonos fotos desde todos los ángulos posibles, ya que no teníamos nada mejor que hacer. Y a menos diez probamos suerte, y nos dejaron entrar sin problema. Entramos y nos asombramos con la portada y su rica escultura, que ocupa todo el espacio. Es impresionante, casi inabarcable.
El interior es muy bonito, es como una catedral gótica pero a lo enorme, increible. La luminosidad es espectacular, y la altura impresiona. Merece la pena entrar, y es la primera vez que lo hacía. La verdad es que se te cortan las palabras.
Deambulamos por el interior y en la cabecera vimos a través de unos cristales, por debajo de la planta, una cripta cerrada al público donde descansan los restos del genio que diseñó los edificios más bonitos de Barcelona, Antoni Gaudí.
Salimos del interior por donde entramos y pasamos por una exposición de la influencia de la naturaleza en la obra de Gaudí; y tras eso entramos al museo que está bajo el templo, donde tienen maquetas y fotos de diferentes obras del arquitecto. Tienen un cristal desde el que se ve el centro de producción de estas maquetas, es un trabajo milimétrico y que tiene muchísimo mérito, hay que valer para hacerlo.
Y como no, vi en foto las dos obras de Gaudí que visité en 2014 en mis escapadas por aquí cerca: El Capricho de Comillas (a la izquierda de la foto) y el Palacio Episcopal de Astorga (a la derecha)
Salimos a las 12:20, quedaban 10 minutos para poder subir a la torre (sacamos la entrada para subir a las de la Pasiò, había leido que eran vistas del centro y no me arrepiento de la elección) y nos entretuvimos analizando el cuadrado mágico, uno de los símbolos del templo, y es que se sume en el orden que se sume da siempre 33, la edad de Jesucristo al morir y según algunos historiadores con el doble significado del trigesimotercer grado de la masonería, que según las malas lenguas alcanzó el genio catalán. Pero también he leido que el cuadrado mágico no es obra de Gaudí, sino un añadido de Josep María Subirachs y que no tiene que ver con la masonería (es la teoría más aceptada)
Tras esto nos acercamos a los ascensores que suben a las torres y esperamos una breve cola antes de subir a la torre. Al llegar tenemos ya buenas vistas de Barcelona y de las obras para culminar las torres.
Damos una vuelta por lo alto de una de las 4 torres, y vamos viendo diversas vistas de la Ciudad Condal (por ello recomiendo subir a las torres en vez de al Mirador de Colón, sin duda)
Se puede bajar por las escaleras o por el ascensor. Obviamente lo mejor es hacerlo por las escaleras, vamos teniendo diversas vistas de la ciudad, más abiertas que desde la torre en sí. Nada más empezar la bajada tenemos una vista abierta de la ciudad, viendo perfectamente su trazado cuadriculado, con todo calles paralelas y perpendiculares entre sí. Es una gran ciudad pero como vemos no tiene apenas rascacielos, y es de agradecer.
Las vistas abarcaban casi toda Barcelona, y es que las torres de la Sagrada Familia se ven desde casi toda la ciudad, y si no recuerden las vistas desde Montjuic a este monumento.
En la bajada podemos ver también los detalles de las torres, en construcción actualmente.
Y un poco más abajo tenemos una vista abierta hacia la zona costera, destacando el hotel con forma de vela.
Y tras esto nos metemos en unas escaleras de caracol cerradas que nos harán bajar hasta abajo. Son estrechas e impresiona, y mucho, mirar hacia abajo (y la foto no lo muestra adecuadamente, pero apenas pude parar a hacerla que había gente detrás y no era plan)
Por ventanucos íbamos viendo la fachada, en la que están inscritas las diversas virtudes teologales en catalán
Llegamos abajo y salimos por donde entramos, hacia el metro, cruzamos un parque e hicimos las típicas fotos con la Sagrada Familia de fondo con un pequeño estanque en medio.
Información práctica
Acceso: Al lado de la parada de metro Sagrada Familia
Horario: Muy variable (consultar web)
Precio: Depende de lo que se quiera (consultar web)
Web: visit.sagradafamilia.cat/?lang=es
NOTA: Es muy recomendable (practicamente obligatorio) comprar las entradas por internet, siguiendo el link. Os ahorrareis una cola bastante larga, además de que si no podeis encontraros con que no hay plazas en temporada alta.
Comimos algo en el McDonald's de al lado de la Sagrada Familia y nos cogimos el metro para ir a los Bunkers del Carmel Fui hace dos años en bus que dejaba casi al lado, pero se ve que cambiaron los buses y quien me acompañó aquella vez no sabía ya como subir, así que tuvimos que ir en metro hasta Carmel y allí ir caminando siguiendo las indicaciones de Google Maps, la subida es curiosa y cansa, sobre todo si no se está de andar. En bus era todo más fácil. Además estaban en obras y una valla te dejaba a las puertas de las mejores panorámicas de la ciudad, pero bueno, digamos que en cualquier caso mereció la pena subir y conseguimos igualmente las buenas vistas. Es espectacular, totalmente fuera de los circuitos turísticos y solo hay chavales barceloneses, pero te quedas alucinado por completo.
Hacia atrás tenemos el barrio del Carmel, de donde venimos, la parada de metro está ahí abajo, la subida es empinada, menos mal que uno está de ir de monte jeje
Tras tirarnos un buen rato haciéndonos fotos con todos los fondos posibles, y empezamos a bajar al Park Güell, para el que teníamos hora a las 4, pero llegamos a las 3 y media y nos dimos una vuelta por la zona abierta al público en general (para la que no hace falta pagar), que tiene partes bastante bonitas e incluso una zona de picnic.
Este parque lo concibió Gaudí como una urbanización de alto lujo en una zona exclusiva de Barcelona, pero diseñada al completo en el marco del naturalismo de Antoni Gaudí. El promotor de esta urbanización fue el empresario Eusebi Güell, pero como tan acostumbrados estamos a ver ahora, fue un fracaso y casi nadie compró, por lo que quedó solo el parque con las zonas comunes diseñadas y sin apenas casas.
Entramos a la Zona Monumental (la de pago, donde está lo más bonito) quince minutos antes de lo indicado en nuestra entrada (lo bueno de viajar en temporada baja) y lo hicimos por la parte alta, directamente por los archiconocidos bancos con la ciudad de fondo. Nos tiramos un rato largo haciéndonos fotos en uno de los sitios más icónicos de Barcelona.
La explanada donde están los bancos tiene hacia atrás la zona de libre acceso del parque, llena de vegetación mediterránea.
Bajamos hasta la zona de la gruta, que tenía una gran masificación. Como dato a resaltar, tanto la Sagrada Familia como este monumento estaban llenos de asiáticos, parece que Barcelona es un destino soñado para este tipo de turistas, mejor, que por lo que tengo entendido son los que más gastan.
Como podemos ver, los bancos en realidad están colgando sobre un bosque de columnas que los sustentan. Aquí también nos hicimos fotos bastante graciosas.
Y bajo él una de las pocas casas que se construyeron, y la única visitable. La Casa del Guarda, pero vaya casa tenía, madre mía, enorme y preciosa.
Pero por en medio están las escaleras donde se encuentra la escultura del dragón, el símbolo del parque y uno de los de la Ciudad Condal (el sábado, en un puesto de las Ramblas, me compré una pequeña reproducción para poner en mi estantería con recuerdos de otros viajes)
Y tras bajar entramos a la Casa del Guarda, vacía y sin mayor interés. Se podría decir que me decepcionó el interior, pero bueno, es bonita en cualquier caso, merece la pena entrar ya que se está ahí.
Lo mejor las vistas del parque desde la ventana del piso alto.
Información práctica
Acceso: Monte del Carmel (cerca de la parada de metro Lesseps, tiene paradas de bus a la puerta)
Horario: Muy variable (consultar web)
Precio: 8eur (general) y varios descuentos (consultar web)
Web: www.parkguell.cat/ ...ndividual/
NOTA: Es muy recomendable comprar las entradas por internet, siguiendo el link. Os ahorrareis 1 euro, además de que si no podeis encontraros con que no hay plazas en temporada alta.
Bajamos al metro parando en una tienda para comprar algunos recuerdos y nos fuimos en metro al hotel. Cogimos las maletas y las preparamos para el viaje (sacamos los billetes, guardamos todo lo del día, sacamos los ebooks...) y tomamos el metro y el cercanías (lo cogimos justo antes de que partiera en Gracia, nos fuimos con buen sabor de boca) para llegar pronto al aeropuerto, que según vimos tenía un auténtico centro comercial dentro, con todo tipo de tiendas. Cenamos unos bocadillos antes de subir al avión (salía a las 21:20) y cuando a las 9 menos veinte, diez minutos antes del embarque nos dirigimos a la puerta vimos que ya había embarcado mucha gente, mejor. A las 21:20 estábamos ya en la pista y aterrizamos a las 10 y media en Ranón tras un viaje movidito por las turbulencias y en el que no vimos absolutamente nada hasta sobrevolar Avilés, lo primero que vimos fue Parque Astur, al ladito de casa, nos hizo ilusión y todo.
Y con esto se acabó nuestro finde, un viaje genial para desconectar de los exámenes y para volver a pasear por la preciosa ciudad condal.
Para hoy dejé los platos fuertes, Sagrada Familia y Park Güell habiendo sacado las entradas por internet. Aparte de para dejar lo mejor para el final lo hice porque al ser lunes creí (acertadamente además) que estaría menos masificado. En el Park Güell en temporada baja no hace falta sacar las entradas por internet, aunque te ahorras un eurillo por entrada que nunca viene mal; pero en la Sagrada Familia vi una cola muy larga para ser un lunes de enero. Es casi obligatorio hacerlo así. Las visitas eran de la SF a las 12 y PG a las 16, habiendo pensado subir a los Bunkers del Carmel (la mejor panorámica de Barcelona en mi opinión) por en medio para despedirnos bien de la ciudad condal. Y cumplimos.
Se nos pegaron algo las sábanas de nuevo y dejamos el hotel casi a las 11. Hicimos el checkout y dejamos las maletas en consigna gratuitamente hasta la hora de volvernos a Asturias. Desayunamos de nuevo en la Biennal y nos plantamos en la Sagrada Familia media hora antes de nuestra hora, a las 11:30 Verla desde las escaleras del metro es una gozada, vas subiendo y primero ves solo las torres y ganas la perspectiva en un momento hasta verla entera. Impresiona, y mucho.
No sé muy bien que decir de este archiconocido templo, la obra maestra de Antoni Gaudí, que no se sepa. Haré un breve resumen para los más despistados. Lo más increible de la obra es que está inconclusa, y que se calcula su finalización para 2026, casi 150 años despues de su dieño allá por 1882. Empezó construyéndose en estilo neogótico, pero en esa fecha Antoni Gaudí, con solo 31 años, se vio como encargado del proyecto cambiándolo por completo y pasando a diseñar un templo modernista, uno de los referentes en el mundo católico; con las características torres que dan una enorme sensación de elevación. La inconclusa obra del arquitecto catalán ha conseguido ser consagrado por un Papa como Basílica Menor (en 2010) y actualmente es el monumento más visitado de toda nuestra geografía (con más de 3 millones de visitantes anuales), por delante de dos colosos como el Museo del Prado y la Alhambra.
Hicimos tiempo sacádonos fotos desde todos los ángulos posibles, ya que no teníamos nada mejor que hacer. Y a menos diez probamos suerte, y nos dejaron entrar sin problema. Entramos y nos asombramos con la portada y su rica escultura, que ocupa todo el espacio. Es impresionante, casi inabarcable.
El interior es muy bonito, es como una catedral gótica pero a lo enorme, increible. La luminosidad es espectacular, y la altura impresiona. Merece la pena entrar, y es la primera vez que lo hacía. La verdad es que se te cortan las palabras.
Deambulamos por el interior y en la cabecera vimos a través de unos cristales, por debajo de la planta, una cripta cerrada al público donde descansan los restos del genio que diseñó los edificios más bonitos de Barcelona, Antoni Gaudí.
Salimos del interior por donde entramos y pasamos por una exposición de la influencia de la naturaleza en la obra de Gaudí; y tras eso entramos al museo que está bajo el templo, donde tienen maquetas y fotos de diferentes obras del arquitecto. Tienen un cristal desde el que se ve el centro de producción de estas maquetas, es un trabajo milimétrico y que tiene muchísimo mérito, hay que valer para hacerlo.
Y como no, vi en foto las dos obras de Gaudí que visité en 2014 en mis escapadas por aquí cerca: El Capricho de Comillas (a la izquierda de la foto) y el Palacio Episcopal de Astorga (a la derecha)
Salimos a las 12:20, quedaban 10 minutos para poder subir a la torre (sacamos la entrada para subir a las de la Pasiò, había leido que eran vistas del centro y no me arrepiento de la elección) y nos entretuvimos analizando el cuadrado mágico, uno de los símbolos del templo, y es que se sume en el orden que se sume da siempre 33, la edad de Jesucristo al morir y según algunos historiadores con el doble significado del trigesimotercer grado de la masonería, que según las malas lenguas alcanzó el genio catalán. Pero también he leido que el cuadrado mágico no es obra de Gaudí, sino un añadido de Josep María Subirachs y que no tiene que ver con la masonería (es la teoría más aceptada)
Tras esto nos acercamos a los ascensores que suben a las torres y esperamos una breve cola antes de subir a la torre. Al llegar tenemos ya buenas vistas de Barcelona y de las obras para culminar las torres.
Damos una vuelta por lo alto de una de las 4 torres, y vamos viendo diversas vistas de la Ciudad Condal (por ello recomiendo subir a las torres en vez de al Mirador de Colón, sin duda)
Se puede bajar por las escaleras o por el ascensor. Obviamente lo mejor es hacerlo por las escaleras, vamos teniendo diversas vistas de la ciudad, más abiertas que desde la torre en sí. Nada más empezar la bajada tenemos una vista abierta de la ciudad, viendo perfectamente su trazado cuadriculado, con todo calles paralelas y perpendiculares entre sí. Es una gran ciudad pero como vemos no tiene apenas rascacielos, y es de agradecer.
Las vistas abarcaban casi toda Barcelona, y es que las torres de la Sagrada Familia se ven desde casi toda la ciudad, y si no recuerden las vistas desde Montjuic a este monumento.
En la bajada podemos ver también los detalles de las torres, en construcción actualmente.
Y un poco más abajo tenemos una vista abierta hacia la zona costera, destacando el hotel con forma de vela.
Y tras esto nos metemos en unas escaleras de caracol cerradas que nos harán bajar hasta abajo. Son estrechas e impresiona, y mucho, mirar hacia abajo (y la foto no lo muestra adecuadamente, pero apenas pude parar a hacerla que había gente detrás y no era plan)
Por ventanucos íbamos viendo la fachada, en la que están inscritas las diversas virtudes teologales en catalán
Llegamos abajo y salimos por donde entramos, hacia el metro, cruzamos un parque e hicimos las típicas fotos con la Sagrada Familia de fondo con un pequeño estanque en medio.
Información práctica
Acceso: Al lado de la parada de metro Sagrada Familia
Horario: Muy variable (consultar web)
Precio: Depende de lo que se quiera (consultar web)
Web: visit.sagradafamilia.cat/?lang=es
NOTA: Es muy recomendable (practicamente obligatorio) comprar las entradas por internet, siguiendo el link. Os ahorrareis una cola bastante larga, además de que si no podeis encontraros con que no hay plazas en temporada alta.
Comimos algo en el McDonald's de al lado de la Sagrada Familia y nos cogimos el metro para ir a los Bunkers del Carmel Fui hace dos años en bus que dejaba casi al lado, pero se ve que cambiaron los buses y quien me acompañó aquella vez no sabía ya como subir, así que tuvimos que ir en metro hasta Carmel y allí ir caminando siguiendo las indicaciones de Google Maps, la subida es curiosa y cansa, sobre todo si no se está de andar. En bus era todo más fácil. Además estaban en obras y una valla te dejaba a las puertas de las mejores panorámicas de la ciudad, pero bueno, digamos que en cualquier caso mereció la pena subir y conseguimos igualmente las buenas vistas. Es espectacular, totalmente fuera de los circuitos turísticos y solo hay chavales barceloneses, pero te quedas alucinado por completo.
Hacia atrás tenemos el barrio del Carmel, de donde venimos, la parada de metro está ahí abajo, la subida es empinada, menos mal que uno está de ir de monte jeje
Tras tirarnos un buen rato haciéndonos fotos con todos los fondos posibles, y empezamos a bajar al Park Güell, para el que teníamos hora a las 4, pero llegamos a las 3 y media y nos dimos una vuelta por la zona abierta al público en general (para la que no hace falta pagar), que tiene partes bastante bonitas e incluso una zona de picnic.
Este parque lo concibió Gaudí como una urbanización de alto lujo en una zona exclusiva de Barcelona, pero diseñada al completo en el marco del naturalismo de Antoni Gaudí. El promotor de esta urbanización fue el empresario Eusebi Güell, pero como tan acostumbrados estamos a ver ahora, fue un fracaso y casi nadie compró, por lo que quedó solo el parque con las zonas comunes diseñadas y sin apenas casas.
Entramos a la Zona Monumental (la de pago, donde está lo más bonito) quince minutos antes de lo indicado en nuestra entrada (lo bueno de viajar en temporada baja) y lo hicimos por la parte alta, directamente por los archiconocidos bancos con la ciudad de fondo. Nos tiramos un rato largo haciéndonos fotos en uno de los sitios más icónicos de Barcelona.
La explanada donde están los bancos tiene hacia atrás la zona de libre acceso del parque, llena de vegetación mediterránea.
Bajamos hasta la zona de la gruta, que tenía una gran masificación. Como dato a resaltar, tanto la Sagrada Familia como este monumento estaban llenos de asiáticos, parece que Barcelona es un destino soñado para este tipo de turistas, mejor, que por lo que tengo entendido son los que más gastan.
Como podemos ver, los bancos en realidad están colgando sobre un bosque de columnas que los sustentan. Aquí también nos hicimos fotos bastante graciosas.
Y bajo él una de las pocas casas que se construyeron, y la única visitable. La Casa del Guarda, pero vaya casa tenía, madre mía, enorme y preciosa.
Pero por en medio están las escaleras donde se encuentra la escultura del dragón, el símbolo del parque y uno de los de la Ciudad Condal (el sábado, en un puesto de las Ramblas, me compré una pequeña reproducción para poner en mi estantería con recuerdos de otros viajes)
Y tras bajar entramos a la Casa del Guarda, vacía y sin mayor interés. Se podría decir que me decepcionó el interior, pero bueno, es bonita en cualquier caso, merece la pena entrar ya que se está ahí.
Lo mejor las vistas del parque desde la ventana del piso alto.
Información práctica
Acceso: Monte del Carmel (cerca de la parada de metro Lesseps, tiene paradas de bus a la puerta)
Horario: Muy variable (consultar web)
Precio: 8eur (general) y varios descuentos (consultar web)
Web: www.parkguell.cat/ ...ndividual/
NOTA: Es muy recomendable comprar las entradas por internet, siguiendo el link. Os ahorrareis 1 euro, además de que si no podeis encontraros con que no hay plazas en temporada alta.
Bajamos al metro parando en una tienda para comprar algunos recuerdos y nos fuimos en metro al hotel. Cogimos las maletas y las preparamos para el viaje (sacamos los billetes, guardamos todo lo del día, sacamos los ebooks...) y tomamos el metro y el cercanías (lo cogimos justo antes de que partiera en Gracia, nos fuimos con buen sabor de boca) para llegar pronto al aeropuerto, que según vimos tenía un auténtico centro comercial dentro, con todo tipo de tiendas. Cenamos unos bocadillos antes de subir al avión (salía a las 21:20) y cuando a las 9 menos veinte, diez minutos antes del embarque nos dirigimos a la puerta vimos que ya había embarcado mucha gente, mejor. A las 21:20 estábamos ya en la pista y aterrizamos a las 10 y media en Ranón tras un viaje movidito por las turbulencias y en el que no vimos absolutamente nada hasta sobrevolar Avilés, lo primero que vimos fue Parque Astur, al ladito de casa, nos hizo ilusión y todo.
Y con esto se acabó nuestro finde, un viaje genial para desconectar de los exámenes y para volver a pasear por la preciosa ciudad condal.