Ya con bastante cansancio encima, este día el grupo se dividió en dos, mi hijo quería ir al Metropolitan y a los demás queríamos saborear más las calles de esta maravillosa ciudad, por lo que después del desayuno de rigor, unos se dirigieron hacia el central park que es donde está el Museo Metropolitano y los otros nos dirigimos con el metro hacia la calle 28, para ver el primer rascacielos de Nueva York , el Flatiron, con su esquina en forma de cuña.

De allí paseamos por la calle 23 hacia el Oeste, para ir a buscar el paseo high line, que está un poco más allá de la décima avenida, la High Line te permite tener otra visión de Manhattan, pues se va metiendo entre los edificios, está algo elevado sobre la calle y te permite ver preciosas vistas de Nueva York y sus rascacielos. La High Line pasa justo al lado de los Chelsea Piers, el antiguo puerto de Chelsea, lugar al que tenía que haber llegado el famoso Titanic, y que ha sido reconvertido en un conjunto de clubs deportivos y gimnasio.


Fuimos descendiendo por la High Line, un paseo precioso, que yo recomendaría muchísimo cuando ya has visto las demás atracciones principales, pues saboreas mucho más la ciudad y sus ciudadanos, que utilizan la high line para pasear o hacer footing, el paseo ser ha hecho aprovechando unas antiguas vías de tren elevado.
Cuando llegamos la altura de la calle 16, bajamos del paseo y nos dirigimos al Chelsea Market, se encuentra ubicado en una antigua fabrica de Nabisco, en concreto en esta fábrica fue donde se inventaron sus famosas Oreos. En un increíble ejercicio de rehabilitación, la antigua fábrica se ha convertido en un precioso edificio de oficinas, y en las plantas más bajas se sitúa el mercado donde puedes comprar todo tipo de cosas y parar a comer o cenar. Es muy recomendable darse una vuelta por el complejo admirando ciertos detalles que han dejado de la antigua fabrica.

Salimos del mercado, no sin antes haber comprar algún recuerdo, fuimos hacia West Village, a ver sus tiendas y también pasar por zonas donde se rodó Sexo en Nueva York, primero fuimos hacia la 11st esquina con Blecker Street donde esta la pastelería Magnolia Bakery, a través del octava avenida, para después ver la casa en el número 68 de la Perry St, donde vivía la protagonista.


Continuamos paseando por la avenida Greenwich, y zigzagueando por sus calles , llenas de tiendas caras , pero con mucho encanto, cuando llegamos a la calle Grove, bajamos hacia la calle Bedfort St, en esa esquina esta el edificio que sirvió de fachada para la serie "friends", seguimos recorriendo un poco aleatoriamente el barrio hasta llegar al Wasigton square park, con su arco de triunfo incluido, aquí si sois amantes del ajedrez, hay siempre gente esperando con sus tableros para que te puedas sentar y hacer una partida.



Como ya teníamos Hambre nos acercamos hasta el barrio de NoHo, formado por North of Houston Street, donde comimos en un restaurante de la calle Broadway, el West 3rd Common.
Ya con la energías renovadas fuimos bajando por Broadway hasta llegar a al World Trade Center, para visitar el Museo del 11 de Septiembre (9/11 Memorial), cogimos las entradas , pero como faltaba una hora y media para poder entrar, nos fuimos a pasear un rato por Batery Park, justo al lado del río con las vistas de la Estatua de la libertad y de Jersey, el paseo recorre el lateral hasta el Castillo Clinton y volver, en una zona muy agradable ajardinada.
Visitamos el museo, que pone los pelos de punta, sobretodo la parte de los fallecidos.
Para acabar el día volvimos a la zona de Times Square, para ver más tiendas, cenar y dormir.













