Este fue el último día que pasamos completo en la ciudad, y dejamos la zona más alejada de Brooklyn para ese día.
No salimos muy temprano, y cogemos el metro para visitar primero el Museo de Historia Natural, que nos venía incluido también en el pase de atracciones. A mí me hacía mucha ilusión. Había un poco de cola, pero entramos rápido y la entrada incluye una exposición especial, y escogemos la Vía Láctea en el planetario. El museo es inabarcable para unas horas, una mañana o unos días, pero en mi opinión, vale la pena ir. Lo que más me apetecía ver eran los dinosaurios. Tengo que decir que hacía bastante frío dentro. Yo me quedé un rato más que mi acompañante. La tienda de regalos está muy chula, ¡se pueden comprar los helados que comen los astronautas! Yo me llevé uno.


Cuando salí, debía ser media mañana y ya me la encontré comiendo una brocheta de un food truck. Accedemos a Central Park para dar un paseo, más o menos recorremos la mitad sur solo. Vemos el edificio Dakota, la placa de Imagine, Sheep Meadow, la cancha de béisbol..., sacamos un montón de fotos, es muy bonito. Es muy agradable, está muy cuidado y lleno de vida. Comemos también uno de esos famosos hot dogs de un carrito, pero la verdad, no me gusta mucho. Luego en otro carrito me compro una crepe con fresas y chocolate. También hay un zoo (de pago) dentro del parque. El día estaba fresco y nos llovió un poco, pero en verano tiene que ser espectacular, y en invierno también con todo nevado.



Al llegar al final del parque, salimos por el oeste y vamos a ver la torre Trump y Tiffany's, y nos encontramos con un espectáculo muy divertido: un señor disfrazado de Trump y con una careta o máscara, muy logrado, entrando y saliendo de la torre e imitando al presidente, sacándose fotos con la gente y parando el tráfico incluso. Estaba todo el mundo fascinado.
Las tiendas que hay por ahí son muy llamativas, especialmente la de Louis Vuitton, es difícil de creer si no se ve eso en la calle.
Visitamos también el Hotel Plaza y empezamos a caminar por la 57 hacia el oeste, pero no llegamos al punto en el que se puede coger el teleférico para Roosevelt Island (que también queda para otra ocasión). También nos quedó pendiente ver el Lincoln Center y Columbus Circle, así como Columbus Avenue y Amsterdam Avenue, aunque a Colón lo vimos dentro del parque

Nos paramos en un bar a tomar una cerveza, y no demasiado cara, y nos dirigimos a la Catedral de San Patricio, que impresiona entre los edificios enormes, por su tamaño y por lo bien cuidada que está. Se puede entrar gratis y vale mucho la pena.
Teníamos la entrada para el Top of the Rock (también incluido en nuestro pase de atracciones) a las 19:00. Vimos el Radio City Musci Hall, y donde se graba el programa de Jimmy Fallon. Allí mismo, en la tienda Rough Trade Above, compré un vinilo para regalar a un amigo. Nos quedaron pendientes también el MOMA y el Guggenheim.
Las vistas desde el Top of the Rock al atardecer fueron las que más me gustaron, pero creo que serían mejores en el pasado, porque están haciendo muchas construcciones que tapan sobre todo la vista a Central Park. Había bastante gente a esa hora, pero todo, una vez más, muy bien organizado.
Al bajar, me apeteció un trozo de pizza y palitos de mozzarella, muy muy ricos, sobre todo la pizza, realmente nos encantó la pizza de Nueva York. No recuerdo el nombre de la pizzería y no la apunté, pero aún me acuerdo de ella