Este día no madrugamos tanto, también porque no teníamos un viaje tan largo en metro, ya que el Downtown queda más cerca. Habíamos decidido coger el ferri gratuito a Staten Island para ver la Estatua de la Libertad un poco más de cerca, ya que no íbamos a ir a visitar Liberty Island, para otra ocasión. Antes nos tomamos un café al sol en el puerto, la temperatura era agradable y hacía sol. Tardamos unos 25 minutos en ir y otros 25 en volver, pero no visitamos la isla.

Al regresar, fuimos subiendo por el Downtown viendo la Bolsa, Wall Street, el Federal Hall, Trinity Church y la capilla de San Pablo y el ayuntamiento. También está por ahí la famosa tienda Century 21. Luego, bajamos por el oeste por el parque de South Cove, donde compramos de comer en un súper de estos que tienen comida para llevar y nos sentamos a comer en el parque con vistas al World One Observatory. Fue el edificio que más me impresionó. No subimos, pero también lo dejo para otra ocasión, al igual que el Museo del Holocausto, que me parecía muy interesante y también está en esta zona. Por allí está Brookfield Place, que tenía apuntado para comer, pero nos pareció muy caro.


Después de comer y descansar un poco, nos acercamos al memorial del 11S, pasando por el Oculus de Calatrava, también un mamotreto impresionante. Visitamos el memorial con The Sphere y las fuentes, que no sé cómo describir para no volver a usar la palabra impresionante. Teníamos reservada entrada al museo y entramos antes de la hora. Es muy muy entretenido y bien distribuido, llegamos a estar 3 horas allí. Al salir de nuevo a la luz después de tanto tiempo en la oscuridad (no me imaginaba cómo podía ser ese sitio y realmente te deja impactado), nos fuimos a ver el toro de Wall Street, que puedo decir que es donde más gente acumulada vimos en todo el viaje, sacándose fotos tocándole los testículos al toro, así somos... Pasamos por Battery Park con la intención de visitarlo, pero estaba todo vallado alrededor por obras.

Nos dirigimos a South St Seaport y al pier 16 para coger el curcero Statue at Sunset a las 19:00 y allí como teníamos tiempo, cogí un helado y sufrí el timo del día, ya que no había precios anunciados y me cobró 13 dólares. Eso sí, estaba buenísimo. El crucero entraba en la tarjeta de atracciones que cogimos que, en mi opinión, fue una buena decisión. El crucero vale la pena, son 90 minutos de vistas increíbles y además mientras se pone el sol. La única pega es que ya hacía un poco de frío y la gente se amontona mucho para sacar unas fotos concretas.


Al terminar, cogimos el metro y llegamos pronto al hotel, ya que, como por la mañana, estábamos más cerca que otros días.