Un día muy frutífero, empezado de nuevo temprano. Se me ocurrió que quería hacer el free tour de Chinatown, ya que no habíamos hecho ninguno, así que sobre la marcha cambié la ruta empezando por el sur y acabando en The Vessel.
En Nueva York hay varios free tour que yo haya visto al menos en Civitatis y, la verdad, si fuera por mí, habría hecho todos según la zona que visitábamos cada día, ya que creo que siempre vas a aprender algo más que yendo tú solo. Ya sabemos que no es free, pero no me parece prohibitivo en ningún caso.
Cogemos el metro y empezamos visitando el puente de Tribeca, el skybridge y el edificio de Leonard Street que me había llamado tanto la atención. Yo voy a coger el tour en Foley Square y mi amiga se queda por Chinatown. Fue bastante interesante, visitamos el distrito judicial y el cruce de Five Points de la película Gángsters de Nueva York. Visitamos también Little Italy y acabamos en el Soho en el Gunther Building. En general, me hubiera gustado estar más tiempo en Chinatown en estos días.

Al terminar y pagarle al guía, me fui a buscar a mi amiga, que ya había comido y estaba toda contenta porque en Chinatown había encontrado el café al precio de Ourense. La limpieza ya es otra cosa... Yo cogí la comida en Chipotle, ya que nunca había probado esa cadena, y la comimos en uno de los mil parques de Manhattan. Estaba muy buena. Después, recorrimos Nolita, con la antigua catedral de San Patricio, el Noho, y luego fuimos hacia el West Village y Greenwich Village.
Me pasé el día buscando donuts desesperadamente, pero no encontré ninguno que me convenciera. En el Village, visitamos la casa de Friends y la de Carrie de Sexo en Nueva York, que me encanta, aunque a los vecinos no les hace mucha gracia. Nos paramos en uno de los cafés de la zona y tomamos una limonada y un té matcha y seguimos camino al Meatpacking District.
Subimos a Little Island, un parque al parecer nuevo y superbien cuidado. Vimos el pier 57 y el edificio de Google y entramos al Chelsea Market. Mi amiga fue a comerse un taco y yo compré en el marcado fruta y algunos productos como mantequilla de cacahuete para regalar.

Al salir, fuimos a subir al High Line y vimos varios murales de Koba. Fui uno de los sitios que más me sorprendió y más me gustó, qué pasada poder tener un apartamento con cristaleras vistas ahí. Me recordó a la serie Uncoupled, que me gustó mucho. Lo recorremos sacando muchas fotos hasta Hudson Yards con el impresionante The Vessel. El observatorio Edge lo veíamos siempre de fondo, e impresiona también mucho al llegar a su lado. Habíamos decidido no subir en esta ocasión, para otra visita también.


Tenía la ilusión de subir a The Vessel, pero resulta que dejan de vender entradas a las 18:20, por lo que me quedé con las ganas, también para otra ocasión. Tampoco encontré donuts en los alrededores. Ya que estábamos allí, bajamos a Little Spain, que está dentro de Hudson Yards para aprovechar e ir al baño. Un lugar curioso, con el pulpo en los mostradores.

A esa hora ya estábamos muy cansadas, había sido un día también de mucho caminar, así que decidimos marcharnos porque también nos esperaba el viaje en metro más largo hasta el momento y queríamos tomar una cerveza en Brooklyn.
Al llegar, sin embargo, decidimos ir directamente al hotel. Intenté una última vez conseguir donuts en el Dunkin Donuts y curiosamente, tampoco había donuts allí...
