No fue facil elegir un lugar donde parar en la rura jardín. Teníamos pocos días y la intención de llegar a Ciudad del Cabo visitando parte de la ruta jardín y la del vino en el camino.
Como teníamos un vehículo optamos esta vez por hacer un poco de turismo rural. Fue un acierto total.
Las primeras dos noches nos alojamos en los Clairewood apartments que son unas cabańas buenísimas ubicadas es la montańa cercanas a Wilderness.
De camino paramos a conocer Jeffersons Bay, un pueblo playero bastante pintoresco, que se caracteriza por sus outlets de ropa de surf.
Seguimos camino e hicimos un par de visitas más. La ruta jardín sigue la carretera N2 que va paralela a la costa, esta rodeada de bosques y atravesada por varios ríos que la cruzan por altos cańones. En uno de ellos se practica Bungie Jumping.
Hicimos una parada para visitar el Big Tree. La visita es de pago e incluye un recorrido por el rainforest que cubre toda la zona y se llega al grand tree, que es un arbol milenario bastante grande. Para nosotros, no merecio mucho la pena pagar una entrada para verlo, especialmente si se ha visitado antes algún otro bosque con arboles gigantes como las secuoias por ejemplo.
La siguiente parada fue en el parque Tsitsikama donde hicimos el paseo por los puentes colgantes que cruzan la boca donde el Storm River desemboca en el mar.
Esta visita realmente la recomendamos, ya que, además de una larga caminata por el rainforest, se cruzan los puentes colgantes sobre el río y se tienen unas vistas magníficas.
En el camino hay una pequeńas playas que se pueden aprovechar si hace calor y también está la posibilidad de hacer snorkeling, kayak, y avistaje de delfines.
El parque cuenta con un area de camping y un restaurant.
Por la tarde continuamos viaje y llegamos a nuestra cabańa en Wilderness.
El sitio es increible ya que cuenta con hermosos parques, piscina, cancha de tenis y es self catering. De hecho nunca vimos a ningun encargado ya que te dan un codigo para entrar al predio.
Hicimos una caminata por la zona aledaña hasta un pequeño rio, acompañados por una pareja de perros del lugar.
Por la noche bajamos al pueblo donde había una feria que se reliza todos los viernes en la pequeńa plaza central. Había puestos de artesanías, música en vivo, y todo el pueblo circulando por allí o en los bares.
Vale decir que Wilderness es un pueblito bien pequeńo pero muy pintoresco y convenientemente ubicado al lado de la playa y la montańa.
Al día siguiente salimos temprano a visitar un mercado de granjeros que se realiza frente al shopping de George ( muy cerca de Wilderness), allí recorrimos los puestos de productos y artesanías locales y almorzamos escuchando música en vivo. Vale decir también que el shopping es muy grande y completo.
Por la tarde retrocedimos un poco el camino para visitar Knysna. Knysna es un hermoso pueblito en la ruta jardín, con hermosas casas y vistas. Entramos en una pequeńa isla que parece ser un sitio bastante exclusivo, donde vimos un restaurant muy bonito donde la gente suele ir a comer ostras.
Ya por la noche, paramos en Wilderness a tomar unas cervezas artesanales de la zona y volvimos a nuestra cabańa a preparar un asado de avestruz que disfrutamos con una variedad de vino sudafricano que nos encantó y que se llama Pinotage.