Cuando hablo con la gente de viajes, a veces piensan que soy rico. -¿Cómo te puedes ir un mes a Indonesia si no es gastándote un dineral?. Nada más lejos de la realidad. Está claro que los grandes viajes como China, India o cualquier destino del otro lado del charco puede salir por “un ojo de la cara” si se contrata con la agencia de viajes del Corte Francés o con Viajes Marshals, pero si se prepara con algo de tiempo, se estudia el itinerario, se ahorra en cosas innecesarias y se evitan caprichos y derroches, se puede recorrer el mundo por muy poco dinero. Por ejemplo, por qué pagar 40 euros por una noche de hotel pudiendo usar coachsurfing (sitio web para hospedarte gratis en casa de locales) o compartiendo habitación en un albergue, donde al fin y al cabo solo pasarás unas horas durmiedo. Gestos como estos, multiplicados por todos los días que dura el viaje pueden llevarte a ahorrar mucho dinerito. Así que vamos a ver lo que me he gastado en Indonesia y si soy coherente con lo que digo.Lo primero y más caro para un viaje de este tamaño es el avión hasta el destino. En mi caso, para ir a Indonesia, podía hacerlo vía Bali o vía Yakarta; sin embargo, uno de los destinos más baratos para volar al Sudeste Asiático es Bangkok. Y desde allí puedes ir a casi cualquier destino con Air Asia. Un precio medio rondaría los 500€. Se puede conseguir más barato en función del tiempo de antelación con el que se compre, pero no pagaría nunca más de 600. A mí me salió por 450€. Una vez allí, moverse es muy barato, y casi tanto o más en avión que en transporte público, teniendo en cuenta además el tiempo que se ahorra. En mi caso, como andaba justo cogí bastantes aviones, aunque todos muy bien de precio (excepto el de Flores que lo cogí el día de antes). Hay distintos buscadores como nusatrip o ticketsindonesia, para volar principalmente con Air Asia y Garuda. En mi caso cogí Bangkok-Medán para entrar a Indonesia por Sumatra, solo ida, por 42€. Desde Sumatra fui a Java volando hasta Yogyakarta por 35€. En Java pensaba visitar el Ijen e ir por tierra y vía ferry hasta Bali, peor un cambio de planes y lo que me pareció un chollo me hizo coger un vuelo a Kuta, Bali, por 21€. Una vez en Bali, si bien es cierto que uno de los objetivos era ver al dragón de Komodo, no lo tenía claro puesto que quería disfrutar el día a día. Sin embargo, una mañana me animé y decidí que ya qe estaba allí no podía irme sin ver al dichoso animalito, así que tuve que aflojar la cartera y pagar 100€ por un billete de ida y vuelta a Labuan Bajo, en Flores. Por último, había que volver a Bangkok antes de regresar a España, algo que hice por 50€ desde Bali. Así pues se puede concluir que el precio del transporte aéreo, incluyendo la ida y la vuelta desde España sumó, contando un total de 8 vuelos, 700€.
El siguiente gasto a tener en cuenta es el alojamiento. Como comentaba en la introducción, a mi modo de ver no compensa gastarse un dineral por un buen hotel cuando lo único que voy a hacer es dormir, y normalmente llego tan cansado que duermo donde sea. Uno de los pocos requisitos que exigo es que esté bien céntrico, y según las circustancias y si no sube mucho el precio, me doy el caprichillo de que tenga piscina, algo que se agradece enormemente cuando se pasa esos calores que ni en Sevilla en pleno agosto. Suelo usar booking y hostelworld, auque debo reconocer que en Asia agoda funciona realmente bien. En Sumatra me hospedé en el K77 Guest House, un humilde hotelillo que cumple con lo más mínimo: estaba cerca del centro, había wifi, desayuno, agua y te las 24h y lo llevaba una familia encantadora que me llevaba en su scooter a donde hiciera falta. Por unos 10€ la noche. Después de Medán fui a Bukit Lawang, punto de inicio de varios trekkings por la jungla. Hay bastantes hoteles y todos muy similares. Escogí el Nora Rainforest después de haber leído varios blogs, y quedé encantado. En medio de la más frondosa vegetación se abren paso unas cabañas de madera, con wifi y una magnífica cocina a pie de río, que ofrece incluso clases para preparar comida indonesia. Mi habitación individual, con baño compartido (muy humilde, esos sí), me valió unos 4€. Con las comidas, cenas, cervezas Bintang y demás, pagué unos 13€ después de un par de días. La siguiente noche la pasé en la jungla, gasto del que hablaré más adelante. La última noche en sumatra fue en el aeropuerto. Quizás en países como Indonesia no se note tanto el pasar noches en la “calle”, pero en otros países donde el alojamiento es más caro puede suponer una gran cantidad al final del viaje. Lo que tengo claro es que si mi avión/tren/barco sale de noche o a primera hora de la mañana, no tengo nigún reparo en dormir al abrigo de la vía o de un siempre cómodo banco de aeropuerto. Durante este viaje pasé tres noches en el aeropuerto, dos en el tren y dos en la estación de tren, lo que pudo suponer un ahorro de casi 100€.
Una vez en Java, fui directo a Yogyakarta ya que solo había leído críticas malas de Yakarta, así que como no andaba sobrado de tiempo fui directo a esta gran ciudad, encantadora y adornada por dos templos que quitan el sentido. En ella me hospedé en las cercanías de Maliboro JL, muy cerca del centro y en plena zona comercial, en un hotel genial, el Bladok Losmen, con wifi, desayuno , a pocos metros de los mejores sitios para comer y piscina por 7€ la noche. En Java tocará alguna noche en la estación de tren y alguna a bordo, realmente dura, ya que el tren salía a las 11 de la noche de Yogya camino de Surabaya, a donde llegada a las 6 de la mañana, pero donde tenías que esperar a las 9 para coger el que llevaba a Probolingo, punto de acceso al Bromo. Esas tres horas en la estación fueron muuuuy largas, y es que un grupo de pop indonesio tuvo a bien amenizarnos la espera tocando los grandes éxitos del verano por mucho que quisiéramos dormir. Para hacer la visita al Bromo hay pocas opciones de pernocta. Es cierto que desde Yogya te ofrecen paquetes turísticos que incluyen transporte, visita y alojamiento, pero desde mi punto de vista, se pierde la magia contratando esos tours. Una vez hubimos llegado a Cemoro Lawang, pueblo que se encuentra en la caldera del volcán y desde donde se accede al mismo además de al mirador, la oferta hotelera era escasa, pobre y cara. Me tocó pagar 14€ por una habitacioncilla en el Cafe Lava Hostel, con un gran desayuno buffet, sin wifi, aunque es cierto que fue la primera ducha de agua caliente que me daba en todo el viaje, así que bien pagados estuvieron. La pega es que no se aprovecha mucho ya que lo mejor del Bromo es ver el amanecer desde el mirador, por lo que hay que levantarse a las 2 o 3 de la madrugada.
Con la visita al Bromo finaliza la aventura en Java, y me quedo con las ganas de ver el Ijen, el volcán azul, pero tengo claro que quiero ir a Komodo y para ello tengo que ganar días como sea. Viene una noche en el aeropuerto y las siguientes ya son en Bali. Aquí me gustaría hacer un inciso, y creo que incluso una entrada aparte. En Bali puede haber 8 millones de hoteles. Según lo que se quiera habrá que ir a una zona u otra. En cualquier caso, evitad Kuta. Playa, fiesta, precio caro y europeos. En serio, salvo que se quiera fiesta evitadlo. Yo en esta primera parada me quedé en Ubud, si bien la segunda vez me fui al sur, a la península de Bukit. Obviamente, si en Bali hay 8 millones de hoteles, en Ubud hay por lo menos 3 millones. Pero tuve la suerte de dar con una pareja de vascos (sois grandes!!!) que me hablaron de Begoña y de Kupu Kupu. Begoña es una mujer de Vitoria que hace 14 años fue a Bali y se quedó, por amor y para ayudar a niños con discapacidades físicas y psíquicas. Ha montado una ONG maravillosa, y además, en un terreno cercano, en medio de los interminables campos de arroz de Ubud, a unos minutos andando del centro, pero en un oasis de paz y tranquilidad, han creado unos bungalows que ya los quisieran para si las grandes empresas hoteleras. Es verdad que son básicos y los baños humildes, pero son muchísimo más que suficiente, con un gran desayuno en la planta baja, en un marco incomparable y con la satisfacción de que estás echando una pequeña mano a una labor tan noble. Aparte de todo esto, dormir en Bali por menos de 30€ se antoja difícil, y no siempre serán buenos sitios. En Kupu Kupu pagué eso por 3 noches. ¡Un saludo y gracias Begoña!
-fotos en sudestecuartaalsur.wordpress.com-