Hoy el día ha amanecido muy nublo y con lluvia. Nos levantamos y nos dirigimos a ver Lyon, que nos quedamos con las ganas a la ida.
Lyon
Ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO (1998).
A los pies de la colina de Fourvière, el viejo Lyon es uno de los conjuntos más amplios del renacimiento de Europa y la parte de la ciudad más visitada. El punto ineludible del barrio es probablemente la catedral de Saint-Jean-Baptiste, una joya del arte gótico.

El barrio de la plaza Bellecour es el centro de Lyon; es en este punto donde convergen las grandes arterias que se crearon durante el Segundo Imperio. Cerca de allí, las calles de la Plaza de Oro acogen en la actualidad las boutiques de lujo.
La plaza Bellecourt fue considerada, con sus 500 metros de largo y su ancho variable entre 220 y 280m, como la plaza más grande de Europa, antes de ser destronado en 1755 por la plaza de la Concordia de París.
Muy interesante visitar la parte alta. La basílica de Notre-Dame-de-Fourvière fue concebida como una fortaleza por Pierre Bossan. El interior te dejará sin palabras. Si vas andando hay 1000 escalones de subida. La lluvia nos ha respetado la visita.

Por la carretera sigue lloviendo. Paramos en un área de servicio pasando Lyon a tomar un café. Por cierto, las máquinas expendedoras tienen mucha variedad de cafés, y hay un capuchino con galleta que está rico.
A unos 400 kilómetros de la frontera por fin ha parado de llover y ha salido el sol ¡¡Llegamos al buen tiempo!!. Las áreas de Quick están muy bien, son tipo McDonalds y las hamburguesas están buenas.
El tráfico por aquí se hace más denso.
Y ya llegamos a Zaragoza y al final de este viaje que ha estado fantástico. ¡¡A preparar el siguiente!!