Llueve a cántaros por lo que cancelamos el plan de visitar unas cataratas cercanas y nos vamos directamente a Innsbruck.
Por el camino se atraviesa el precioso pueblo de Matrei am Brenner, aunque como llovía no nos detuvimos.
Llegamos a Innsbruck y tras aparcar sin problemas recorremos el casco antiguo.
Como llovía bastante decidimos entrar a hacer un descanso en el Café Sacher.Gran error dos cafes y un trozo de tarta que solo se difencia de los Phoskitos en que no trae cromos…15€
Comimos en una cervecería típica muy recomendable llamada Stiftskeller, un plato típico tiroles y un no menos típico Schnitzel.
Sacamos las fotografias que la lluvia nos permitió y llenamos el deposito del coche porque la gasolina está mucho mas barata en Austria que en Italia a pesar de que el nivel de vida en general es mas alto.
Regresamos a Italia y aprovechamos para disfrutar lo que quedaba de tarde en un Balneario cercano, todo por cortesía de los dueños del apartamento.
También aprovechamos para dar un paseo por Sterzing , población a 5 km de nuestro alojamiento, con un centro histórico espectacular.
