Dia 6
El día comenzó, para variar, muy pronto pues teniamos el bus desde Wroclaw hacia Cracovia a las 8am. Lo bueno es que Kasia vive a 20 min andando de la estación
Cracovia
Tras poco más de 3 horas llegamos a Cracovia. La estación de buses está unida a la de trenes y a un centro comercial. Además de 2 McDonalds, la estación tiene un Carrefour.
Las consignas "pequeñas" cuestan 8 zl por 24 horas y en realidad son amplias pues metimos nuestras 2 mochilas (40l) sin problemas.
Para ir al centro hay que atravesar el centro comercial y subir a la 1ª planta (esta bien indicado).
Siguiendo las indicaciones y tras caminar 1km llegamos al Barbakan. A partir de ahi caminamos sin rumbo y sin prisas.
Lo primero que nos llamó la atención es la falta de "colorido" en los edificios. Después de haber estado en Gdansk, Torun y Poznan, la arquitectura de Cracovia parece ser mucho más simple... aun asi es bonita y recordamos que esta es la verdadera cara de Polonia pues las otras ciudades han sido edificadas por los alemanes.
Decidimos acercarnos a la Oficina de Turismo para que nos recomienden un Bar de Leche. La chica nos da un mapa y nos marca el sitio, sorprende que esté tan cerca del centro pero allá vamos.
¡Sorpresa! El letrero, en lugar de decir "Bar Mleczny" dice "Milk Bar"
Entramos, pues el hambre aprieta, y ¡Sorpresa! El sitio parece una cafeteria gringa (de EEUU) de los años 70, tipo Back to the Future
A continuación pedimos el menú y ¡Sorpresa! está en inglés! Con esto terminamos de confirmar que esto no es un Bar de Leche si no un "Bar" atrapa-turístas.
Tras pensarlo brevemente decidimos quedarnos pues estamos hambrientos y la hora no acompaña. Al final ni recuerdo que pedimos: todo era patata frita en diferentes formas
Después de la comida decidimos apuntarnos a un Free Tour del barrio Judio (recomendado)
(freewalkingtour.com/)
Y tras el tour volvimos a la estación para recoger las mochilas y tomar el tranvia que nos llevaría a casa de nuestros siguientes hosts: una familia joven con 2 niños pequeños.
Llegamos, saludamos, platicamos y cenamos con ellos. Al final los sorprendimos con algunos regalos que les llevamos: fuet, azafrán, el tipico imán y varios paquetes de té "InfuRelax" de Hornimans del cual se enamoraron en su visita a España
Después de la cena y sobremesa fue momento de decir "Buenas noches"