La llegada
Llegamos al aeropuerto del Prat a las 5 de la madrugada, para coger el vuelo de la compañía British Airways, que salía a las 7.10 con destino Londres Heathrow. El vuelo transcurrió con normalidad y ya estábamos en Londres a las 8.35. Durante el vuelo nos ofrecieron un bocadillo y una bebida (es lo que más me gusta de viajar en avión
durante el trayecto. A las 13.00, hora de allí, y puntuales, llegamos a Edimburgo. Comimos algo rápido en el mismo aeropuerto de Edimburgo antes de irnos al hotel a dejar nuestras maletas.El vuelo de British Airways nos costó 641€ ida y vuelta dos personas, haciendo escala en Heathrow. A mí me resulta bastante caro, pero íbamos dos parejas y se decidió coger el vuelo y el alquiler de coche mediante una agencia.
Al salir del aeropuerto cogimos el autobús 35 (creo que es) en la parada F. Lo cogimos muy rápido y tardó unos 50 minutos en llegar al centro de Edimburgo. Decidimos coger este autobús porque el Airlink nos salía bastante más caro en comparación, creo que eran 4.5GBP mientras que este otro autobús interurbano nos costó 1.5GBP. Tarda un poco más porque tiene más paradas pero te ahorras algunas libras que siempre vienen bien para comer
El hotel que habíamos reservado para dos noches era el EASYHOTEL, en Princess Street. Dos noches nos salieron por 104GBP. En comparación con otros sitios que estuvimos mirando, incluídos hostels, nos salía muy barato. Eso sí, la habitación es casi un zulo
Explorando Edimburgo
Pues habiendo dejado ya nuestros enseres (sólo con las maletas ya llenas toda la habitación
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Dejamos los jardines cruzando el cementerio de una iglesia (perdón, pero no recuerdo el nombre) y continuamos nuestra visita yendo hacia Grassmarket. A esas horas había bastante movimiento y pudimos ver varios de los pubs más famosos de la ciudad: The Last Drop o Maggie Dickson's y también pasamos al lado de las escaleras que al día siguiente subiríamos para llegar hasta el castillo. También vimos uno de los extremos de Victoria street, que es muy curiosa por las fachadas coloridas y por ser una calle con dos niveles de edificios. No subimos por esta calle, sino que continuamos subiendo por la catedral de Greyfriars. Allí nos topamos con el pub, y con la estatua del perrito Bobby. Mucha gente se hacía fotos con ella y obviamente nosotros no fuimos menos
Después de eso, estuvimos paseando por el cementerio de Greyfriars, que está justo al lado del pub y enfrente de la estatua de Bobby, y es donde hay enterrados varios personajes importantes de Edimburgo. Es un paseo entre lúgubre y romántico. A mí me gustó mucho. Dentro del cementerio había mucha gente paseando, pasaron unos novios que se acababan de casar, gente jugando con los perros...El cementerio es un sitio de lo más normal allí. Se pasea en él como quien pasea en el parque.
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Al salir del cementerio empezamos a andar por una calle y salimos por sorpresa a la Royal Mile. Desde ese punto pudimos ver la catedral de St. Giles, pero nuestra intención no era recorrerla de arriba a abajo, porque eso lo íbamos a dejar para el día siguiente, así que volvimos cerca de nuestro hotel para cenar algo en algún sitio cercano. De pasada, pudimos volver a ver el monumento a Walter Scott y la noria. Este monumento también está en los jardines de Princess Street. Se puede subir hasta arriba pero nosotros decidimos no hacerlo, porque además la subidita dicen que es bastante estrechita y hay que echarle ganas. En otra ocasión
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Para cenar nos fuimos directos a Rose Street, la calle que está justo detrás de Princess Street porque habíamos leído que había varios pubs y sitios para cenar. Entramos en un par pero ya estaban llenos. Seguimos andando y nos topamos de repente con el Standing Order, el famoso lugar que era un antiguo banco que reconvirtieron en un bar y el cual conserva aún su caja fuerte original. Probamos a entrar y estuvimos de suerte, pues aunque estaba llenísimo, había libres un par de mesas. Así que allí cenamos unas hamburguesas y nos tomamos una pinta cada uno. Tuvimos que ir a pedir a la barra, nosotros cogimos allí las bebidas y ellos te traen después la comida. De precio bastante ajustado y la comida estaba bastante buena.
Después de cenar ya estabamos bastante reventados así que nos fuimos al hotel a dormir. El día había dado bastante de sí