Tras apenas pegar ojo, llegamos a nuestro destino, de noche, y por primera vez en mi viaje paso algo de frio, por lo que tengo que ponerme el polar. Como era muy pronto, incluso para los chinos, nada mas llegar, la chica que se me presentó en el tren me ayudó a sacar un billete de tren para el mismo dia para ir a Hohhot, la capital de la región más al norte de China. Le pedí que por favor me escribiera que quería un asiento para el tren de la tarde que me costo 39 RMB. Eso si, la chica de la taquilla me dijo que tenía que ir de pie (bueno se lo dijo a la china), por que ya no habia sentados. Bueno, eran 4 horas de viaje. Tampoco era demasiado. Total, que dejo mi maleta en consigna, la estudiante china también me ayudó con esto y me quedé dentro de la estación a hacer tiempo hasta que pasaran un par de horas, por que era muy temprano hasta que pudiera irme a las grutas de Yungang. Mientras tanto aprovecho el tiempo para confirmar mi alojamiento en Hohhot.
Tras hacer tiempo me dirijo a coger el autobus número 4 que sale de uno de los laterales de la estación. Jamás, y repito, jamás, me he montado en un autobús más guarro. Estaba lleno de mierda, pero con fruta por los suelos, periódicos, y no se molestaban en limpiarlos desde hace meses, vamos, yo creo que desde que lo inauguraron. Pude ver, que además la ciudad de Datong es fea, estaba parcialmente levantada construyendo vete tu a saber que. Las calles eran muy grises, el tráfico insoportable, y la gente muy cerda. Ese día si que vi a gente escupir, sonarse con los dedos y demás. La verdad es que la ciudad no tiene encanto ninguno. Me aconsejaron que no me quedara a dormir, y al final eso hice, y sinceramente. Tras ver el panorama, me alegré de mi decisión.
Bueno, iba en el autobús 4 (1 RMB) y hay que bajarse en la parada de la estación de autobuses del suroeste. Yo creía que era la última parada, que sepais que no lo es, así que preguntar, por que yo me pase por una, y tuve que andar el trayecto de vuelta. Menos mal que un señor avispado me avisó. De ahí teneis que ir a la estación, que no es estación como tal, es un descampado donde hay autobuses, y teneis que cogeros el bus 3 (También podeis coger el 3-1 y 3-2). El precio es de 1.5 RMB.
El trayecto es agradable, se pasa por un montón de minas y demás. Es curioso, y aquí si es facil bajarse en la parada sin preguntar.
Cuando llego, pese a haber esperado en la estación, sigue siendo pronto y tengo que esperar en taquilla, con un frio de cojones. Al polar le añado el chubasquero y me lo pongo encima, pero ni con esas. Al final alquilo un abrigo a unos que hay por ahí, que alquilan unos abrigos verdes largos, que cuestan 10 RMB, o eso pague yo. No volvería a pasar tanto frio con aquel día, pero como agradecí el abrigo, y vi que no era el único que lo alquilo. La mitad de la gente, bueno menos, alquiló uno.
Tuve la suerte de entrar el primero en las grutas. Impresionantes. Son mas pequeñas que las de Longmen, pero tiene mayores esculturas, y algunas muy bien conservadas. La pintura se conserva en algunas que estan bien cubiertas, y las de gran tamaño entre 15 y 17 metros cortan la respiración. Aproveché bien mi visita, ya que no había mucha gente (En estas grutas el turismo está menos desarrollado, no hay tiendas en los alrededores, ni es muy caro entrar, ni tanta masificación). SE me olvidadba el coste de entrada a las grutas es de 30 RMB. Los budas más grandes están entre las cuevas 16-20 y las más bonitas (A mi gusto) las cuevas 4-5.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras estar un par de horas viendo las grutas, son pequeñas, y no hay monasterios, ni nada por alrededor. Salgo. Devuelvo mi abrigo, y procedo a coger otra vez el autobus 3 dirección la sucia Datong. Al llegar me bajo, y no me ubico, por lo que tras dar un par de vueltas, decido coger un taxi para que me lleve a la estación, pero como resulta que voy con tiempo me voy al centro y entro en un KFC a comer. Mi primera hamburguesa en china, y la última. (que buena esta la comida china, tooooodaaaaa.) El menu me cuesta unos 20 RMB.Ya que estoy en el centro decido dar una oportunidad a la ciudad, y voy al templo Huayan, que está al lado. Esta vacio, y no es gran cosa, pero es el primer templo en el que entro y no hay nadie. Esa paz me gusto. La entrada son 20 RMB.
Desde ahí decido ir al muro de los 9 dragones, el otro punto fuerte de la ciudad, que cuesta 10 RMB entrar. Me parece exagerado pagar eso para ver un muro, que si, que detrás había (pasado) un palacio y que es antiguo, pero solo es un muro para evitar los males.
Tras eso me cojo un autobus hasta la estación, y sufró en carnes los atascos de la ciudad, para una corta distancia que tengo que hacer. Lo dicho, esta ciudad atractivo cero.
Ya una vez en la estación me abastezco de noodles y agua para mi proximo viaje entre que es de pie, pero cuando por fin puedo subir al tren (conoco a un medico en el hall de espera muy majete, con el que entablo conversación), resulta que esta vacio y me puedo sentar donde me de la gana. Genial. Durante el trayecto conozco a una chica estudiante que lleva 24 horas en el tren (estos chinos están locos) pero con la que puedo conversar durante todo el viaje. Muy majos estos chinos.
A llegar, mi albergue me está esperando a la salida de la estación, pero no solo me esperan a mi, si no que esperan a Cristopher, un chico que viene desde Beijing. Sorpresa¡¡¡¡ Es el irlandés que conocí en Xian, que se va a quedar una noche, por que al día siguiente el parte para Mongolía (Hohhot es un buen punto para ir a Mongolía), mientras yo me voy a quedar en esa ciudad un par de noches, para conocer la región de Mongolía interior.
El albergue, Anda Guest house, esta muy oculto, menos mal que te vienen a buscar a la estación, pero es una casa de huespedes donde te tratán genial. Te hacen la cena por 25 RMb si quieres, la cerveza 4 RMB y la noche son 60 RMB. El trato es inmejorable, pese a estar algo alejado de todo el albergue. Te ayudan con todo tipo de billetes, tours y demás. Yo decido apuntarme para el día siguiente a de las estepas mongolas.
Mientras tanto, una cerveza y unos dumplings con el irlandes, que resulta que vive en Manchester, donde yo estuve viviendo una temporada. El mundo es un pañuelo, y China no es tan grande.