Por la mañana empezamos visitando la muralla. Entrada: 100 kunas y para estudiantes sólo 30. Cuanto más pronto hagas la visita a la muralla mejor, pues es un largo recorrido que cuando pega el sol se hace más duro y a medida que avanza el día cada vez se llena más.
Podremos divisar toda la Old Town desde diferentes perspectivas, avistando tanto el mar, la isla de Lokrum y la parte contraria que da al fuerte. Una cosa que no nos gustó nada es que prácticamente no hay carteles informativos ni explicativos de ningún edificio o puerta por los que accedes a la Old Town.



La información que te dan con la entrada es inexistente. Después de la muralla fuimos al palacio del Rector pero no pagamos la entrada, sólo lo vimos por fuera. También son 100 kunas. De ahí a la catedral que es gratis y a la iglesia franciscana. En la pared de esta iglesia que da a la calle Stradum hay un saliente según el cual si te apoyas en el, pegas el pecho, lo despegas y lo vuelves a pegar se te concederá el deseo que quieras. Es imposible. De ahí fuimos a comer una pizza a una spaggeteria. Por la tarde fuimos a dar un paseo hacia el puerto nuevo para informarnos donde coger el billete de autobús para el aeropuerto y que líneas y paradas tiene. El billete se coge en la estación de autobuses que está al final del puerto nuevo y sólo hay dos líneas privadas que hacen ese trayecto por 40 kunas. Una es en autocar y la otra en furgonetas de 12 pasajeros. Los horarios dependen de los vuelos pero prácticamente cada hora hay un servicio. También aprovechamos para informarnos sobre las excursiones que se hacen a las islas Elephite. La mayoría recorren Lopud, Sipan y Kolochep por unas 250 kunas con comida incluida.