06-07 SEPTIEMBRE 2014 BARCELONA – DOHA – SINGAPUR
El vuelo de Barcelona a Doha salió a su hora y sin ningún contratiempo. Somos repetidores de esta compañía, me gusta por su buen servicio de a bordo y además nos dieron los asientos de emergencia sin ningún problema cuando fuimos a facturar.
El aeropuerto de Doha es nuevo de este año, me horrorizaba el anterior, se les había quedado muy pequeño, era muy caótico, el de ahora es mucho más grande y con más tiendas, asientos, sofás, un espacio para niños… en general mucho mejor.
El vuelo de Doha a Singapur también bien. Finalmente llegamos a Singapur a las 15.00hrs. La llegada es a las Terminal 3 y hay que coger un tren shuttle hasta la 2. Cambiamos primero un poco de dinero para el metro y algún gasto próximo que pudiera salir. Seguidamente nos fuimos a la estación de metro y compramos el billete a Bugis (2,20SGD). Las máquinas no devuelven más de 5SGD de cambio con lo que primero hay que pasar por la taquilla donde hay personal para pedir cambio y luego comprar el billete en la máquina, porque en la taquilla no te lo pueden vender. Un poco raro y pérdida de tiempo, a veces pienso que los asiáticos son muy modernos para unas cosas pero poco para otras, porque tampoco se puede comprar con visa.
En fin, el tren llegó enseguida, hay que bajarse en TANA MERAH y esperar el siguiente tren en el andén que está justo delante. Nuestra parada era BUGIS. Salimos por fin a la superficie y en 5 minutos andando llegamos a nuestro cutre hotel HOTEL 85 BEACH HOTEL. Digo cutre hotel porque realmente era cutre, la entrada estaba al lado de la parte de atrás de unos restaurantes y no veáis el olorcito cada vez que pasábamos por ahí. Además de que la habitación era mini, pero eso ya lo sabíamos, un solo mueble que había y lleno de polvo, la mampara que separaba la habitación del baño muy sucia, llena de cal, que no cuesta nada de vez en cuando limpiar un poco a fondo. Total, que para dormir está bien y la situación es muy buena, pero en otra futura visita a Singapur buscaré otro hotel. La vez anterior nos alojamos en el V LAVENDER, ese estaba muy chulo pero ya se nos disparaba de precio.
Bueno, dejamos las cosas, nos duchamos y salimos corriendo a disfrutar del poco tiempo que teníamos en la ciudad. Empezamos por la Fuente de la Salud, la teníamos cerquita y no la habíamos visto la otra vez. La fuente está chula, sobre todo cuando suben todos los chorros y cambia de color pero bueno, eso solo eso, una fuente. Luego aprovechamos en el mismo Centro Comercial para comprarnos un adaptador para la corriente.

Andando fuimos hasta la Esplanade, ya estaba oscureciendo y las luces de Singapur empezaban a brillar, formando unas vistas espectaculares. Hicimos como 100 fotos al Marina Bay Sands y al Skyline iluminado y fuimos andando hasta los Gardens by the Bay para verlos iluminados. Estos son unos jardines “futuristas” que han hecho en 2013, quedan justo detrás del Marina Bay Sands, si estás por la zona se puede ir perfectamente a pie.

Los jardines valen muchísimo la pena, son preciosos iluminados, de verdad no os los perdáis. Llevábamos poco paseando por ellos y empezó a diluviar pero pudimos refugiamos en un sitio cubierto. Igual fueron 15 minutos y paró, seguimos un ratito más pero el cansancio ya empezaba a salir.

Volvimos andando hasta la Esplanade y nos quedamos a cenar en el hawker. Cenamos unos rollitos, arroz 3 delícias y un plato de gambas, todo por 36S$. Aparte 2 Tiger a 5S$ cada una.

Nos planteamos de ir a tomar una copa en Clarke Quay pero ya no podíamos más, preferíamos estar bien descansado para mañana aprovechar el día entero así que regresamos andando hasta el hotel.

