Hotel: Salsa Resort Langkawi 115 €, cuatro noches.
DÍA 15/11
El vuelo a Langkawi desde Penang es el más corto que he hecho nunca, unos 20 minutos. Nosotros lo cogimos, porque en Langkawi nos alojábamos en Pantai Cenang que está cerca del aeropuerto. Pero desde Georgetown salen ferrys a Kuah (capital Langkawi) que tardan unas 3 horas, y son más baratos que el vuelo. Al final, entre que vas al aeropuerto, facturas y esperas, puede merecer la pena.
El hotel de Langkawi, está bastante alejado de la zona de playa de Pantai Cenang, a unos 25 minutos andando por la carretera. El problema de Langkawi, es que no tiene alojamientos intermedios, o son resort o son hoteles un poco cutres. Este era un hotel normalito, limpio (aunque un día aparecieron 3 cucarachas) pero alejado. Sólo lo recomendaría a las personas que vayan a alquilar coche o moto.
La isla de Langkawi es una isla libre de tasas, por tanto, el tabaco, alcohol y el chocolate son mucho más baratos que en el resto de sitios de Malasia.
Para llegar del aeropuerto al hotel, cogimos un taxi en el stand del aeropuerto, que por 22 MYR (5€), nos llevó al hotel. El taxista muy amable nos dio su tarjeta por si queríamos hacer alguna ruta por la isla.
Esa tarde nos acercamos andando a la playa, estaban realizando parasailing el paracaídas tirado por una moto de agua), la gente despegaba y aterrizaba en la playa, iba con una persona local detrás colgado, que ayudaba en las maniobras, curioso ver los golpes que se pegaba la gente en el aterrizaje, poca seguridad inspiraban. En esa playa la actividad de parasailing estaba sobre los 120-150 RYM (26-33€).
Llegamos a Pantai Cenang justo para observar el atardecer, una maravilla para la vista, éste sería el atardecer más limpio y con menos nubes que disfrutamos en la isla.
Guiados por la web
www.langkawi-insight.com, que a nosotros nos ayudó mucho a preparar las etapas de esta isla, nos fuimos al hotel Malibest a reservar la excursión de los manglares.
Con los deberes hechos fuimos a cenar, en este caso al restaurante Rafii's, está en la misma playa, y nos tomamos nuestras primeras cervezas libres de impuestos a 4 MYR (<1€). Esa noche cenamos muy bien, pollo en una especie de crema de limón y arroz frito. A partir de aquí veríamos que Langkawi ya no es el paraíso gastronómico que era Penang.
Dando el día por finalizado, hicimos unas últimas compras para el desayunar, ya que el hotel no tenía esto incluido y cogimos un taxi para que los devolviera al hotel.
Los taxis aquí no llevan taxímetro, o acuerdas las tarifas antes de subirte, o como nos pasó a nosotros, sacan una especie de tabla donde aparecen los hoteles y te cobran según esta. Si el hotel no es muy conocido no aparecerá en la tabla y ahí viene el regateo con cuál está más cerca. A nosotros nos cobró 14 MYR, por un trayecto de 2.5 km, pero tuvimos que regatear, porque quería 18 MYR.
DÍA 16/11
Nos levantamos y nos dirigimos a la recepción del hotel, que es dónde habíamos quedado con la agencia. Nos recogieron y fuimos rumbo del otro lado de la isla para empezar la excursión.
La excursión empieza en un punto, donde te organizan por barcas, en nuestro grupo eran 5 barcas con 10 personas en cada una. Cuando lo vimos, nos arrepentimos de haber cogido una excursión tan "turistada" pero luego cambiaríamos de opinión.
Antes de montar en la barca, te dan de desayunar, una botellita de agua y un bollito. La primera parada es la cueva de los murciélagos, una cueva dónde te explican diferentes formaciones rocosas, varias plantas, ves murciélagos, monos y cangrejos.
Después volvimos a la barca para empezar a ir hacia los manglares, paramos en Gua Langsir o el lago escondido, un lago de agua salada, con manglares, muy bonito entorno.
Una de las curiosidades que nos dijeron, que gracias a que está prohibido desde hace años talar árboles/manglares en Langkawi, la isla sólo tuvo 1 muerto con el tsunami, la que los manglares, frenan en gran medida el avance de las olas.
Después paramos en la fossil island, una isla con pequeños fósiles, la primera parte del tour acaba en la granja de peces dónde puedes dar de comer a manta rayas y varios tipos de peces. Es algo que a mí no me agradó del todo, puesto que los animales están en recintos muy pequeños. Allí mismo, te dan de comer en el restaurante flotante, pescado frito con arroz.
Después de comer te llevan a una playa preciosa, donde puedes estar una hora, la Tanjung Rhu.
El tour finaliza, volviendo a los manglares, para ir a dar de comer a lo monos y las águilas, y visitando la cueva cocodrilo, dónde el único cocodrilo que ves es una piedra con la forma de su cabeza.
Como he empezado diciendo, es un tour muy turístico y desconozco si se puede hacer por libre, puesto que siempre vas por una reserva natural y supongo que se necesitará licencia.
A nosotros nos costó 90MYR/persona (20€), es un tour completamente en inglés, por lo que si no conoces el idioma cuesta seguir al guía, que en nuestro caso hizo que mereciese la visita 100x100. Los paisajes que puedes ver durante todo el recorrido son increíbles y si sumas la suerte que tuvimos con los conocimientos y el sentido del humor del guía, hace la mejor excursión que contratamos durante todo el viaje.
Nos devolvieron al hotel sobre las 16h, preguntamos en recepción si conocían algún sitio para alquilar motos, llamaron a unos conocidos y nos la dejaban en la puerta del hotel por 40 MYR/día (8.7€). Era un poco más cara que la que vimos por otros puestos de la avenida principal, pero por la comodidad de que nos la trajeran y poderla dejar en el hotel, la cogimos allí para dos días.
A la media hora teníamos nuestra moto preparada para seguir con las visitas. Si dejar pasar más tiempo, nos dirigimos hacia el cable car, para poder ver las vistas al atardecer desde arriba.
La subida del teleférico no es apta para personas con vértigo, a mitad de camino, cuando crees que estás llegando, observas que queda mucho trayecto y cada vez con una pendiente mayor. El ticket cuesta 35 MYR/persona (7.7€), si pagas un suplemento, no sé de cuanto, puedes ir en cabinas con suelo transparente.
El cable car tiene dos paradas, una intermedia dónde puedes parar e ir al puente colgante, siempre pagando otro suplemento y otra final, donde hay dos miradores. Allí puedes pasar mucho tiempo disfrutando de las vistas de 360º y haciendo fotos.
Volvimos hacia Pantai Cenang, y paramos a cenar en un restaurante, no sin antes volver a Rafii a por unas cervecitas en la playa. Esa noche cenamos pescado a la brasa y calamar a la brasa, aunque no guardo buen recuerdo del sitio, quizá influenciada porque en allí me robaron el móvil.
Quiero hacer un paréntesis para explicar que todo Malasia me pareció muy seguro, pero como en todos los sitios pasan cosas, más en una isla que está llena de turismo.
Volvimos al hotel con la moto y fue cuando descubrimos las 3 cucarachas en nuestra habitación. Que según la chica de recepción provenían del desagüe el baño. Echaron un líquido y no volvimos a verlas en todos los días- Un final de día un poco malo.
DÍA 17/11
Este día habíamos contratado la excursión de island hopping, en el mismo hotel malibest, en este caso da igual donde la contrates vale 35 MYR/persona (7.7€) y para mí no mereció la pena.
Si volviese intentaría contratar a algún local con una barca que me llevase a los sitios.
Nos llevaron primero a ver una isla que tiene forma de mujer embarazada, te dejan hacer un par de fotos desde el barco y sigues hasta un lago interior, entre islotes, de agua dulce, muy bonito. Allí te hacen bajar y te dan una hora libre. En el lago se pueden hacer piraguas y coger barquitas de pedales, un consejo es que si queréis hacer esto os bajéis el chaleco del barco, puesto que si no te cobran 5 MYR extra si quieres alquilar chalecos. Para entrar al lago también hay que pagar una entrada, que creo eran 5 MYR.
Nosotros nos decidimos por recorrer el lago por una pasarela, durante el camino nos encontramos con varios monos y un lagarto. Siempre que haya monos, te aconsejan llevar algún palo o algo para asustarlos, puesto que aunque no son agresivos, intentan robarte la comida y te llegan a enseñar los dientes desafiantes.
A la hora acordada volvimos al barco, la siguiente parada es ver comer a las aguílas, les tiran unos trozos de pollo al agua y ves como bajan a por ellos. Bajo mi punto de vista, van a conseguir que estos animales se "domestiquen", puesto que ya no tienen la necesidad de cazar, cada día tienen comida de forma fácil.
Por último se para en una isla, que es una maravilla, Pulau Beras Basah, pero de nuevo, demasiado explotada, te dejan unos 40 minutos para que disfrutes. Es una isla con corales, aunque no muy espectaculares, mi consejo es que te lleves las gafas de buceo si quieres ver algo. Allí las alquilan, pero a un precio un poco alto.
Esta es la última parada del tour y nos devuelven al hotel. Como he indicado, esta excursión no merece la pena y si repitiese intentaría hacerla por libre, ya que no contratas ni guía ni nada, sólo un barquero y eso supongo puedes negociarlo por tu cuenta.
Cogimos nuestra moto, para volver a comer a Pantai Cenang desde el hotel. Paramos en un restaurante chino que tenía bastante gente, y no estuvo mal. Después de comer decidimos ir a la playa de Pantai Kok, cerca del cablecar. Es una playa casi desértica, en una pequeña bahía donde se pueden ver los barquitos parados, muy tranquila y merece la visita.
Después de pasar toda la tarde, volvimos a Pantai Cenang, buscando una empresa de deportes acuáticos para el día siguiente, NAAM, la descubrí gracias a la web de langkawi-insight, puesto que es la única que dispone del barco homologado para hacer parasailing. Fueron muy amables y nos recomendaron contratar el pack de parasailing, moto de agua y el plátano que va tirado por moto, con transfer desde el hotel incluido.
Paseamos por la playa y paramos a tomar la cerveza de la tarde, en un bar de allí mismo muy moderno. La cervezas algo más caras que en los anteriores, pero las vistas y las tumbonas, merecieron la pena.
Cenamos en un restaurante local, que habíamos visto muy animado la noche anterior, en la carretera hacia nuestro hotel. Era un sitio donde no hablaban mucho inglés y aunques no estuvo mal, fue comida con demasiado picante para nosotros. Esa es la cena más barata que nos costó en todo el viaje 14MYR los dos, unos 3€, con tres platos y una botella de agua grande.
DÍA 18/11
A la hora acordada nos recogieron en el hotel para realizar las actividades acuáticas. La atención recibida por parte de la empresa NAAM ha sido espectacular, muy profesionales. Hicimos primero 30 minutos de moto de agua, después el plátano tirado por una moto que nos acercó a los peñotes de los alrededores y por último el parasailing. Esto fue increible, poder ver desde el aire toda la playa, da mucha sensación de libertad. Te elevan desde el barco suavemente, y te pregunta si al bajar quieres tocar agua o no. Nosotros dijimos que sí y eso hicieron. Tuvimos la suerte que fuimos solos en el barco, y por tanto duramos un poco más de los 10 minutos que pagas.
Para que se haga más ameno el viaje en barco, tienen música y los dos chicos podrían ser animadores en cualquier resort.
Al volver a la playa te dan agua y una toalla húmeda y te llevan de vuelta al hotel.
Al final las 3 actividades nos costaron 510 MYR (110€), para los dos. Es algo caro, pero era un regalo, y algo que siempre habíamos querido hacer y que en España nos hubiese costado mucho más dinero.
Merece la pena pagar un poco más por hacer el parasailing aquí y evitar posibles golpes con aterrizajes forzosos.
De vuelta al hotel, decidimos aprovechar las últimas horas con nuestra moto, nos fuimos a la Skull beach, al noroeste de la isla.
Justo en la isla, antes de acceder a ella, hay un puestecillo con una mujer vendiendo diferentes brochetas fritas, cogimos varías, puesto que era la hora de comer y nos dirigimos a la playa.
Aquí hay que ir con cuidado y más si vas con comida, porque hay muchos monos en la playa, que en cuanto te descuides vienen a por tus cosas.
Nosotros atamos la mochila a un árbol, por si acaso, y nos metimos al agua a disfrutar. Es un sitio, muy bonito y sin excesiva gente.
Calculamos el horario para volver justo al hotel a dejar la moto a la hora acordada. Esta era nuestra última tarde en la isla, puesto que al día siguiente el vuelo salía a las 8h hacia Singapur.
Por la noche, quisimos repetir en el restaurante Rafii, ya que fue el más rico de la estancia, pero estaba cerrado. Aplicamos la técnica "del que más lleno esté" y fuimos a parar a Haji Ramli, todo un acierto. Pescados frescos del día, dónde eliges el que quieres, se paga al peso, y te lo hacen cómo quieras, picante o no. En nuestro caso pedimos un pescado y unas gambas para la brasa, y una tortilla para compartir. Todo estupendo, muy recomendable.
Cogimos un taxi camino al hotel, no sin antes, comprar un par de cartones de tabaco, para traer a nuestros familiares, ya que allí es mucho más barato 17€ el cartón al cambio.
A la vuelta al hotel, les preguntamos por un taxi para el dia siguiente a las 7h y llamaron a algún amigo suyo, que nos pedía 35 MYR, según ellos porque esa era la tarifa, ya que era muy temprano. Como no nos convencía, nos acordamos del taxista que nos trajo y le llamamos, nos dijo que 24 MYR y que a las 7h nos recogía.
DÍA 19/11
A la hora acordada, estaba nuestro taxi esperándonos, todo un acierto habernos acordado de él. En el hotel nos devuelven la fianza y con ella desayunamos en el aeropuerto y pagamos el taxi.