Tras un retraso de una hora, salio nuestro vuelo de dos horas de duracion hacia Roma (Fiumiccino) con la compañia Vueling desde Valencia.
Un agradable vuelo nocturno donde podimos ver nuestra ciudad (Valencia) de noche a traves de las ventanillas de nuestro avion.
El avion un Airbus A320 estaba nuevo, apenas unos meses de uso, daba gusto verlo por dentro, ,el trato de la tripulacion muy amable y atento.
El vuelo fue muy rapido porque el piloto tras excusarse por el retraso debido a problemas tecnicos anteriores hizo lo posible por acortar el vuelo y en apenas una hora y pico se nos aviso para ponernos de nuevo los cinturones de seguridad, para el aterrizaje.
El aeropuerto de Fimuccino esta en obras (como toda Roma) un aeropuerto muy grande sin duda, al llegar muy tarde nos temimos lo peor, pensamos que la persona que habiamos contratado no estuviera esperandonos.
Pero hubo suerte y a pesar de la hora alli estaba Mario, el hijo de Pietro, la persona que nos llevaria al hotel, muy amable nos cargo las maletas en su monovolumen y partimos hacia Roma.
Aunque el limite era 100 ibamos a 140 por la autopista, me sente con el delante y pude comprobar con horror, como sacaba el movil y hacia alguna que otra operacion con el mientras ibamos circulando
Llegamos por fin al hotel, nos habian cobrado un suplemento por llegar pasada la hora de checking, pero resulta que en la recepcion del hotel no habia nadie.
En la puerta de acceso desde la calle habia que introducir un codigo que nuestro amigo Mario debia haber olvidado porque veiamos con angustia, que a pesar de varios intentos, lamentablemente la puerta no se abria
Menos mal que en mi movil guardaba las instrucciones que me habian enviado por mail ese mismo dia del Hotel , teclee yo el codigo y la puerta se abrio, milagro, respiramos aliviados.
Despues de entrar, en el primer piso estaba la recepcion, tras introducir yo un segundo codigo de nuevo pudimos acceder y conseguir la llave de nuestro habitacion que estaba alli guardada y que estaba en la siguiente planta.
Aunque todo pueda parecer cutre, por tener accesos por codigos, no haber nadie en recepcion, carecer de ascensor y ser una casa antigua, lo cierto es que la situacion del hotel era estupenda, situado en la Via Urbana junto a la Via Cavour entra Santa Maria la Mayor y el Coliseo y estaba proximo a todo.
La habitacion era amplia, moderna y recien renovada y la cama estupenda y aun precio insuperable, por lo que todos esos pequeños inconvenientes carecian de importancia.
Despues de deshacer las maletas decidimos irnos a dormir para prepararnos para la primer jornada en Roma, casi no pudimos dormir de las ganas que teniamos de pasearnos por esta increible ciudad...
