Tercer día de viaje por Madrid. El plan del día consistía en pasear por el Paseo del Prado, visitando el Museo del Prado y el Parque del Retiro como principales puntos de interés. También quedamos con unos amigos para comer con unos amigos.
El Paseo del Prado es una larga avenida arbolada, que trascurre desde la Plaza de Cibeles, donde desemboca en el Paseo de Recoletos, y finaliza en la Estación de Atocha.
Para poder llegar al Paseo del Prado, tomamos el metro y nos bajamos en Banco de España. Esta parada desemboca en plena Plaza de Cibeles.
El edificio más destacado de la plaza es el Palacio de Telecomunicaciones. Construido entre 1904 y 1917 por Antonio Palacios, el arquitecto mas prolifero de belle époque madrileña. Ahora es sede del Ayuntamiento y de la oficina principal de correos.
Otros inmuebles destacados de la plaza son el palacio de Linares y Casa América,
el palacio de Buenavista (actual Cuartel General del Ejército) y
el neo renacentista Banco de España.
La fuente de la diosa Cibeles del centro es una de las más bonitas de Madrid y todo un símbolo de la ciudad. El rey Carlos III tenía pensado instalarla en los jardines de la Granja de de San Indefenso, en Segovia. Los aficionados del Real Madrid suelen festejar en esta plaza cuando ganan algún título.
Tomamos el Paseo del Prado en dirección sur para llegar al Museo del mismo nombre, y de camino nos encontramos con la Plaza de la Lealtad, más conocida como Plaza de Neptuno. En esta plaza se congregan los hinchas del Atlético cuando ganan un partido importante.
Cruzamos de calle, y llegamos a uno de las mejores pinacotecas del mundo, el Museo del Prado. Había una larga cola para comprar las entradas, por lo que resignados, nos dispusimos a esperar.
Mientras mis padres esperaban en la fila, yo me acerqué a la cercana Iglesia del San Jerónimo el Real. Esta iglesia no destaca por su arquitectura, sino por su importancia dentro de la familia real española.
En esta iglesia, desde Felipe II, juran su cargo los Príncipes de Asturias. Aquí fue coronada rey Juan Carlos I en 1975, tras la muerte de Franco.
San Jerónimo del Real pertenece al estilo del gótico isabelino.
El claustro de la iglesia fue desmontado en el 2001 para ser incluido en el “Cubo” de Rafael Moreno (autor de la nueva estación de Atocha), parte de su proyecto de ampliación del Museo del Prado.
Al lado de la iglesia se encuentra la sede de la Real Academia Española (RAE).

Volví a la cola, y tras unos 20 minutos de espera, por fin pudimos comprar las estradas y acceder a él.
A continuación, un pequeño resumen de la historia del museo: la colección permanente del Museo del Prado consta de más de 20.000 pinturas, dibujos y grabados, además de casi 1.000 esculturas y otras muchas piezas decorativas, bélicas…
El germen de la colección hay que buscarlo en las Colecciones Reales, iniciadas por el emperador Carlos V y enriquecidas por los reyes de la casa de Austria y después por los Borbones.
El edificio que lo alberga es obra del arquitecto Juan de Villanueva, autor también del Botánico y del Observatorio en lo que se denominaría Colina de las Ciencias (animales, plantas y estrellas), que no vería acabado el proyecto debido al retraso de las obras a causa de la invasión napoleónica.
En 1819 se inauguró como Museo Real de Pinturas, tomando como base las colecciones reales, y tras la revolución de 1868 que destronó a Isabel II pasó a denominarse Museo Nacional de Pintura y Escultura. Fue en 1920 cuando tomó el nombre actual de Museo Nacional del Prado, que era como se lo conocía de manera popular.
De este edificio suele decirse que es el ejemplo más destacado de la arquitectura Neoclásica madrileña.
Junto con el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Prado forma el llamado Triángulo del Arte, meca de numerosos turistas de todo el mundo. Esta área se enriquece con otras instituciones cercanas: el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de Artes Decorativas, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y otros pequeños museos.
Entramos al museo por la Puerta de Goya (norte), pero también puede hacerse por la Puerta de Velázquez (oeste). Nada más entrar, cogimos un plano del interior del museo; en él se indica la ubicación de las 50 obras más famosas del museo y los números de las salas de los artistas más importantes.
Para describir la vista por el museo, realizo una pequeña explicación de las obras más famosas de los pintores más importantes:
Francisco de Goya:
- En las salas 64 y 65 se pueden ver El 2 de mayo de 1808, El 3 de mayo de 1808, los cuadros más emblemáticos de Madrid de la Guerra de Independencia.
- En las salas contiguas (66 y 67) se exponen sus denominas Pinturas Negras, llamadas así por el predominio de marrones y negros oscuros y el aspecto deformado y bestial de sus personajes. Destaca Saturno Devorando a su hijo.
- En la 1º planta está colgada una de sus obras maestras, La familia de Carlos IV.
- Otros cuadros destacados de Goya la Maja desnuda y la Maja Vestida.
Diego Velázquez:
- Sin duda alguna, su obra más conocida es Las Meninas, expuestas en la sala 12.
- En las cercanas salas se localizan las restantes obras del pintor sevillano, como Felipe III a caballo, La Rendición de Breda, Fragua de Vulcano o la Los Borrachos.
Colección flamenca:
- Peter Paul Rubens (1577-1640): Las 3 Gracias y la Adoración a los Reyes Magos.
- El Bosco (1450-1516): El jardín de las Delicias.
- Roger Van der Weyden: El descendimiento.
El Greco:
- Doménikos Theotokópoulos (1541-1614) está considerado uno de los mayores pintores del Renacimiento español.
- Entre sus obras destacan La Trinidad y el Caballero en la mano en el pecho.
Otros pintores:
- Francisco Zurbarán: Agnus Dei.
- Tiziano: El emperador Carlos V, a caballo, en Mühlberg.
- Rafael: El Cardenal.
- Joaquín Sorolla: Chicos en la playa.
- Durero: Autorretrato.
- Brueghel: el triunfo de la muerte.
- José de Ribera: El sueño de Jacob.
Estuvimos visitando el museo hasta las 13:00 h, ya que habíamos quedado con unos amigos en el Parque del Retiro. No habíamos terminado de visitarlo, pero podíamos volver a la tarde con la misma entrada.
Salimos del museo y de camino al Parque del Retiro, nos encontramos con la Puerta de Alcalá.
La primitiva Puerta de Alcalá (que abría la ciudad al camino hacia Alcalá de Henares), construida en 1599, fue derribada para construir esta segunda, que conmemora la llegada de Carlos III a Madrid en 1769. Terminada en 1778, se convirtió en la puerta principal de la villa y estaba rodeada por las murallas.
Como formaba parte de la antigua cañada real de la Meseta, un día en otoño se corta el tráfico de la glorieta para que pasen los rebaños de camino a sus pastos de invierno (Fiesta de la Trashumancia).
Finalmente llegamos al Parque del Retiro, el parque preferido por los madrileños para dar un paseo. El actual parque solo es un recuerdo del gran recinto ocupado por un enorme complejo palaciego y de recreo: el Real Sitio del Buen Retiro, construido en 1640 para Felipe IV. Sus muros encerraban más de veinte estanques, seis estanques, jardines, huertas, un teatro…, para el disfrute exclusivo de la monarquía y sus cortesanos. Desde la revolución de 1868 el Ayuntamiento es propietario de los jardines, fecha en la que se abrió al público.

Ya dentro del parque, nos encontramos con el estanque y sus barquitas.
Bordeándolo, llegamos al Monumento a Alfonso XII, donde habíamos quedado con nuestros amigos.
Bajamos la colina hacia el suroeste donde llegamos al Palacio de Velázquez, donde se realizan exposiciones de arte contemporáneo.
Más al sur, visitamos el Palacio de Cristal, una estructura preciosa de cristal y metal construida en 1887 y que albergaba una exposición de fósiles antiguos.
Continuamos el paseo por el parque, y a eso de las 2, fuimos al restaurante donde nuestros amigos habían reservado. Comimos en Vinos de Bellota diferentes tipos de tapas de creación creativa.
Tras un rato agradable con nuestros amigos, nos despedimos y a eso de las 5:30 estábamos de nuevo en el Museo del Prado para terminar de visitarlo.
Salimos a eso de las 7, por la puerta de Murillo, situada en el lado sur.
Enfrente se halla el Real Jardín Botánico.

Continuamos en dirección sur por el Paseo del Prado, y de camino, en la acera de enfrente, nos encontramos con el CaixaForum, situado en uno de los edificios más extravagantes de Madrid.

En el extremo sur del Paseo del Prado, se localiza la Estación de Atocha.
En 1992 el ala noroeste de la antigua estación sufrió una profunda transformación. Se conservó su opulenta estructura de hierro y vidrio, pero el interior se convirtió en un jardín tropical con más de 500 especies (y una gran población de tortugas), además de tiendas, cafés y oficinas de información. Es un proyecto de Rafael Moreno, responsable de la ampliación del Museo del Prado y de la fundación Thyssen-Bornemisza.
Entramos y en la parte sureste, cerca de la parada de taxis destaca el Monumento a las Victimas del 11-M, homenaje a los dañificados por los ataques terroristas perpetrados en el 2004 en esta y otras estaciones de Madrid.
Tras dar un paseo por Atocha, salimos y enfrente se localiza el Museo de Arte Reina Sofía, donde se expone el Guernica de Picasso.
A la hora de cenar, decidimos probar el famoso bocadillo de calamares en El brillante. También pedimos unas bebidas y una tapa de tortilla.
Después de terminar de cenar, cogimos el metro y dimos por concluida la jornada de hoy.