Día 6 (Martes 2 de Septiembre)
Nos levantamos pronto, dejamos cargado el coche antes de las 8h, y vamos a desayunar. Muy bien como siempre. Scottish, como cada día jaja (si me hubiera hecho una analítica justo volver de Escocia, me habría salido más colesterol que sangre juas).
Nos despedimos de la casa y de este pueblo tan bonito con pena de no haber podido estar más días, y nos dirigimos hacia el muelle a coger el ferry de las 9.30h (lo hemos reservado en esta url: www.calmac.co.uk/). El barco es bastante puntual, y el viaje rápido y sin sobresaltos (el mar está bastante tranquilo). A las 10h y poco estamos en Armadale, entrada de Skye. Está lloviendo un poco (qué raro), y decidimos visitar el museo “Clan Donald Skye Visitor Centre and Museum of The Isles”, lástima que como llueve no podemos prestar mucha atención a los jardines, que tienen pinta de ser super bonitos.
El museo es muy recomendable, sobre todo hay que coger la audioguía. Explica toda la historia de Alba (Scotland) desde sus orígenes, las invasiones vikingas, los clanes, etc. Uno de los mejores museos que he visto en Escocia. A la salida del museo, en los jardines, vemos un pavo real precioso (resulta que hay varios viviendo allí). Como llueve menos damos una vuelta por el recinto para ver las ruinas del castillo, y allí hay un montón de pollitos de pavo real. Empieza a llover más, así que nos vamos de allí.

Una de las salas del museo de Armadale


Vamos destino Portree y disfrutamos de nuestras primeras vistas de la isla y su maravilloso paisaje.

Toma de contacto con Skye


Llegamos a la ciudad más importante de la isla, Portree, y nos dirigimos al B&B adonde dormiremos los próximos dos días. Dalriada Guesthouse. La url: dalriadaguesthouse.co.uk/. Hemos salido por £75/noche y tienen cuna.
Dejamos el equipaje, y Duncan, su propietario, nos recomienda algunos sitios para cenar y sobre todo nos recomienda que reservemos con tiempo, ya que se llena todo muy rápido. Así que bajamos al pueblo y reservamos en “The Granary”. Cogemos unos Fish & Ships (los pescados son enormes, y casi no te puedes acabar tamaña cantidad de fritanga), comemos en la furgoneta, y a las 14.30h empezamos la ruta del día (siempre vamos con retraso, jaja, pero es que en todos los viajes que hacemos preferimos disfrutar y ver lo que se pueda a ver cosas corriendo, y encima yendo con una niña pequeña, pues peor).

Típico fish & chips para llevar

Vamos dirección Uig (no bajamos al pueblo) y seguimos la carretera hasta Duntulm Castle (unas ruinas en un acantilado). Las vistas son increíbles, pero hace muchísimo viento y bastante frío (por suerte ya no llueve), así que hacemos fotillos y seguimos la ruta.

Vistas de la preciosa costa oeste de Skye



La siguiente parada son las Kilt Rocks, muy bonitas también.

Famosas Kilt Rocks al norte de Skye
La idea original es seguir rodeando la parte norte de Skye y llegar a Old Man of Storr, pero la visita a esta zona son dos horas de caminar, y se está haciendo tarde. Además, nos hemos dejado por el camino las Fairy Glen. La verdad es que toda esta parte de la isla es super chula, y de “One way Road”, así que se tiene que circular despacio y los tiempos de conducción se alargan; mi recomendación, id con bastante tiempo, no hagáis mucho caso de google maps.

Aquí estaba yo conduciendo por una de estas carreteritas

En fin, volvemos hacia Uig, y cogemos a la izquierda la carreterilla que llega a este paraje, Fairy Glen (dirección Balnaknock). Aparcamos, salimos, y nos quedamos sin palabras. Es como estar en “La Comarca” de Hobbiton. La verdad es que es uno de los sitios más bonitos (y desconocidos por la gente) en los que he estado en mi vida. Estamos un buen rato haciéndonos fotos, subiendo y bajando las mini colinas, y disfrutando del paisaje y la tranquilidad.

El paraíso descubierto en Skye
Al cabo de un tiempo indeterminado se pone a llover de nuevo, y al mirar el reloj nos damos cuenta de que se está haciendo tarde (son las 19h), así que volvemos a la furgoneta y regresamos a Portree.
Llegamos media hora tarde al restaurante, pero por suerte nos han guardado la mesa (nos meten un poco de bronca, pero como allí son muy amables lo hacen con sonrisas; además, el factor Candela siempre endulza; ir con un bebé la verdad es que abre muchas puertas jaja). La cena está bien, pero creo que tampoco es de las mejores, y de precio sí que es el de siempre, así que lo recomendaría si no hay otro sitio. Eso sí, tienen Carrot Cake de postre y está bastante bueno.
Cuando salimos del restaurante vemos una banda de gaiteros que está haciendo una rua por allí tocando sus instrumentos.

Banda de gaiteros local
Una vez acabamos de cenar, cogemos la furgo y volvemos al B&B.
Nuestra intención, una vez dormida Candela, es jugar unas partidillas de Uno, pocas que estamos cansados. Pero entonces me acerco al comedor porque he visto una la gata que tienen allí (me encantan los gatos), y aviso al resto de tropa para que la vean. Vamos en pijama. Entonces, de repente, se nos acerca Duncan, que sale de la cocina, saca cuatro copas que llena con un vino portugués bastante decente, y nos presenta a su hija y a su futuro yerno, vestidos con sus mejores galas (el colega con traje completo, kilt del clan familiar de cien años de antigüedad, bolsito y todo). Resulta que aquella tarde el buen hombre le ha pedido matrimonio en un acto oficial de gaiteros delante de todo el pueblo, medios de comunicación, etc, y la chica ha dicho que sí. Están todos exultantes, sobre todo Duncan.
Esa noche caen cuatro botellas de vino, y estamos charlando sobre todos los temas hasta pasadas la 1h de la madrugada. Es una noche genial, el mejor y más extraño momento que hemos pasado en Escocia. Esta casa y su dueño no los olvidaremos jamás.
Día 7 (Miércoles 3 de Septiembre)
Ese día, después de otro buen desayuno (y bol de porridge que era para mi hija pero que me como yo) nos vamos de nuevo al norte, esta vez ruta por la costa este para llegar a “Old Man of Storr”. Hace bastante buen día, un poco frío eso sí, pero no parece que vaya a llover. Pasamos allí toda la mañana en aquel sitio increíble. Subo a mi hija en la mochila (ya que carro en impensable allí). Personalmente es la mejor excursión que he hecho en Escocia. Las vistas son increíbles.

Otra One Way Road de camino al Old Man of Storr






Seguimos la ruta por la costa este admirando los paisajes.

Paisaje de la costa de Skye


Una vez visto, nos dirigimos al oeste del todo de la isla de Skye, hacia el Dunvegan Castle, pero como no entra en la explorer pass no lo visitamos, pasamos de largo (encima no se ve nada si no entras en el recinto y pagas), así que nos dirigimos al Neist Point (punto más occidental de la isla) a hacernos varias fotos. No bajamos hasta el faro, pero subimos a una montañita desde la que hay una panorámica genial de la zona.

Foto del faro de Neist Point
Acabada esta visita queremos ir a las Fairy Pools, pero cuando aparcamos en el parking y salimos del coche, hay tantisísimos mosquitos de esos pequeños (munchies) que tememos por la salud de nuestra hija; Maxi y Sandra bajan un trozo de camino, y cuando vuelven dicen que allí es aún peor. Así que tenemos que abortar la excursión. No hemos comprado la crema hidratante que decían que iba bien porque hasta ese día no nos hemos topado con ningún mosquito de esos. Mala idea.
Como se hace tarde, volvemos a Portree para buscar un sitio donde cenar (no habíamos reservado ese día). Serán las 19.30h aprox, y nos pasamos un buen rato recorriendo todos los pubs y restaurantes del centro, pero no encontramos nada: o están ya cerrando cocina o completos. Así que tenemos que comprar comida para llevar en un Cooperative de esos, nos volvemos al B&B y cenamos allí. Ese día no tardamos mucho en irnos a dormir, estamos reventados.