Excursión St. Tropez
A las 9:30 llegamos a La Seyne sur Mer, una vez más con nuestra pegatinilla y nuestra nueva guía subimos al bus en dirección a St. Tropez.
Hay poco más de una hora de trayecto atravesando el pueblo de Toulon. Se ve que por la tarde se crean grandes atascos para cruzar el pueblo así que el trayecto puede ser más largo.
Una carreterita estrecha y llena de curvas nos lleva a este pueblecito tan codiciado por la jet set. La guía nos habla de Brigitte Bardot y otras estrellas francesas con residencia aquí.
Durante el trayecto nos explica los productos típicos de la región: vinos, aceite... Muy mediterráneo todo.
Nos lleva por dentro del casco antiguo contándonos la historia del pueblo y subimos hasta la fortaleza, desde dónde se puede apreciar la bahía de Saint Tropez llena de yates.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aún con su fama de pijo, el pueblo no es taaaan caro. Un bocata nos cuesta 5'5€.
Después ya nos deja tiempo libre para mirar las tiendecitas (hay muchas de moda y lujo y pocas de souvenirs) y perdernos por las calles.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Literalmente, nos perdemos. Parece pequeño pero no lo es tanto.
Bueno, a la hora indicada estamos en el punto indicado para montar al bus de regreso al barco. Los guías insisten tanto en la puntualidad para volver al bus que te meten el miedo en el cuerpo. Pero nos situamos y llegamos a tiempo. Las retenciones son menores así que a las 18:30 subimos a bordo para pasar la última noche en el crucero.
En la habitación nos encontramos las instrucciones del check out de mañana. Hay que dejar las maletas hechas en la puerta de la habitación durante la noche, con unas nuevas etiquetas que te proporcionan ellos. Luego las recogen y mañana ya coges la tuya en el puerto.
Esta noche será movidita. No porque nos vamos de marcha, sino porque encontramos mala mar, se ve que en la costa catalana hay tormenta y el barco no para de moverse, las olas golpean el exterior, las paredes chirrían... Cuesta dormir pero al final lo logramos. Amanece un nuevo día y ya estamos en Barcelona.
El sábado 23 julio a las 9 de la mañana ya estamos listas para bajar. Pero va por turnos así que esperamos. A las 10 llaman a nuestra planta para desembarcar. El puerto está llenísimo de gente y la maleta tarda un poquitín en salir. Con las maletas en la mano tomamos el bus de vuelta al monumento de Colón, dónde damos por finalizado nuestro viaje.
Gracias a mi madre por la compañía
, y a mi padre y a mi marido por echarnos de menos