Como decidimos el destino un poco tarde no encontramos vuelos directos a precio razonable, por lo que volamos con Lufthansa, haciendo escala en Zurich. Tras un vuelo tranquilo llegamos a aeropuerto de Zagreb.
El aeropuerto es muy pequeño, tras cambiar algo de dinero (al cambio malo como en casi todos los aeropuertos 1€ = 7 kn) llamamos a nuestro hotel para que nos vinieran a recoger ya que el traslado lo teníamos incluido. En unos 10 minutos pasaron a por nosotros y llegamos al hotel, el Cool Room, es un hotel pequeño tipo motel situado a poco más de un kilometro del aeropuerto por lo que es muy cómodo si tienes un vuelo temprano como nos sucedía a nosotros a la vuelta, o bien si tienes coche, ya que para ir la centro de la ciudad, unos 20km, casi la única opción es ir en taxi, hay autobuses pero el servicio por lo que nos comentaron no es muy bueno y en nuestro caso que éramos cuatro el precio del bus era casi el mismo que el de un taxi..
Teníamos una habitación para los cuatro amplia y cómoda (110€) el desayuno no está incluido y aunque está bien no es nada del otro mundo y nos pareció un poco caro 6€. En este hotel hay que tener en cuenta que no admiten el pago con tarjetas , solo en efectivo, eso si admiten tanto kunas como euros y el cambio que hacen es bueno.

Como estábamos cansados decidimos no ir a Zagreb, ya que a la vuelta teníamos un par de días.
La zona del hotel es un barrio residencial por lo que no hay muchas cosas, no demasiado lejos hay un Lidl por lo que compramos algunas cosas y cenamos en el hotel, también hay un par de restaurantes sencillos en las cercanías que no tenía mala pinta.