Salimos directamente a la cita con la visita a la cueva del Cstillo que teníamos a las 9 y media. La entrada es impresionante donde se han descubierto casi una treintena de niveles de etapas del paleolítico. Hay pinturas ruprestes de animales y unas curiosas manos en negativo.
De allí partimos a Santander, donde un familiar nos esperaba para enseñarnos la ciudad. Empezamos por ver el Faro de Cabo Mayor, dando un paseo hacia los acantilados y donde se veía un panorámica de Santander. Luego recorrimos la playa del sardinero y el Palacio de la Magdalena, donde vimos varias bodas. De allí a un minizoologico junto al mar donde había focas marinas, delfines y pingüinos.
Comimos en el puerto pesquero, en el Restaurante El Vivero, arroz malo y nada barato. Luego un paseo hasta la Catedral.
Y regreso a Puente vuelta a Puente Viesgo, donde cenamos en el hotel y comimos el típico cachopo, parecido al flamenquín pero mucho mas grande (es mas típico de Asturias, pero también lo ponen por estos lares).
