Había llegado el último día... parecía imposible!
Al final, la semana había pasado volando y sin tiempo a darnos cuenta que ya teníamos que irnos.
Nuestro vuelo salía bastante tarde, así que teníamos casi todo el día para aprovechar.
La idea era una visita al distrito financiero y al Memorial del 11S, y de vuelta a Times Square para dar un último paseo, comprar algunos recuerdos y subir al Empire State Builduing (con los tickets que nos dieron en la visita nocturna).
Al final, los planes se torcieron un poquito... pero bueno, improvisación, como siempre!
Un buen desayuno con fruta y todo lo que nos quedaba en la nevera y salimos a buscar el metro, compramos unos cafetitos en Starbucks y dimos un paseito por Central Park, hasta llegar a Apple Store, dónde aprovecharon para comprar el iPhone que acababa de salir.


Estuvimos paseando un buen ratito por la 5th avenue, compramos unas fresas con chocolate riquísimas

y cogimos el metro para ir al Distrito Financiero y la visita al Memorial del 11S.
Era una zona que nosotros ya conocíamos, pero aún así, almenos a mi, la zona 0 siempre me pone los pelos de punta.
Sin embargo... yo empezaba a no encontrarme demasiado bien...


De ahí, cogimos de nuevo el metro hasta Times Square; se había hecho la hora de comer, y para este último día, decidimos comer en el Bubba Gump.

Nos atendieron muy muy rápido y nos sentaron en una mesa con unas bonitas vistas.


La comida, dijeron que muy rica, yo pude probar un bocado y mi estómago dijo "basta", se cerró por completo y empecé con unos dolores que no sabía ni que me pasaba...
Nuestros amigos se quedaron por Times Square, en principio para coger algunos recuerdos y subir al ESB, pero nosotros cogimos un taxi al apartamento porqué yo no podía ni moverme...
En el apartamento, me tumbé, mientras mi marido acababa de recoger y jugaba con el bebote.
No sé deciros cuanto tiempo pasó, pero llegaron nuestros amigos y salimos, dejamos las llaves en la misma peluquería y cogimos SupperShuttle que habíamos contratado y nos pasó a recoger, para ir al aeropuerto JFK.
Llegamos con muchísimo tiempo, aún no se podía facturar... yo ya ni me podía mover de dolor de tripa y solo era dolor... recuerdo que estaba mareada también... me hicieron un "cerradito" con las maletas y me tumbé en el suelo a dormir
Por suerte, cuando pudimos facturar y pasar el control (aquí si me miraron mucho más la bolsa del bebote, pero no pusieron problema alguno con nada!), ya pudimos sentarnos en las sillas, comer algo y parece que fui mejorando (y menos mal!).
Embarcamos, la vuelta también era con un vuelo directo, con Delta, hasta Barcelona.
Despegue, reparten cena y apagan luces... y mi bebote empieza con malestar en la tripa... pobrete... tuvimos que cambiarle mil veces y no fue nada fácil porqué hubo bastantes turbulencias y cuando nos levantábamos para coger pañales o algo nos hacían sentar enseguida...
Finalmente, nos durmimos todos y llegamos a Barcelona, cansaditos, pero llenos de experiencias y unos preciosos días compartidos!










