Nos dirigimos a un lugar paradisíaco,el archipiélago de Cayo coco.Cuando compramos el viaje en la agencia nos recomendó que no cogiéramos más de dos días allí porque no había nada y nos íbamos aburrir,que equivocada estaba,cogimos combinado con Varadero y pillamos sólo dos días,luego me arrepentí,porque me lo pasé genial y estuvimos encantados,me encantaría volver porque el paraíso sí existe y aunque las fotos no corresponden con la realidad,la realidad supera con creces...Cogimos un avión para unas 20/30 personas,cuando despegamos aquello se movía de manera extraña y la cosa no pintaba bien,se iban cayendo los tornillos,abriendo maleteros solos,sonaban ruidos aquí y allá,en fin,nada tranquilizador,jajajajajaja.Lo único bueno las maravillosas vistas que teníamos de los cayos,impresionantes los colores de agua,aquí una muestra,aunque no son nada espectaculares,lo siento.




Yo que soy una mujer intrépida,dicharachera,extremadamente extrovertida (quizás demasiado

Pero ahí no queda la cosa,me dice que si quiero hablar con la torre de control
,afortunadamente se me dío de perlas,para mí fué como conducir un coche,jajajajjajaja.Esos cubanos son la leche,arriesgaron mucho,pero todo salió de perlas
.Ya en tierra firme,sanos y salvos en el Aeropuerto Internacional de Jardines del Rey,que sólo era un chamizo de paja y lla torre de control,un vigilante que te pasaba ell aparato de detector de metales por el cuerpo y fin,jajajajajja.Cuando le conté a mi ex- todo lo sucedido flipaba,sólo decía,para habernos matao,que poca fé tenían en mí,yo estaba mucho más tranquila fijate,esto es como cuando conduces,si lo haces tú vas tranquila y si conduce otro, vas en tensión,al menos a mí me pasa 


Cayo Coco,es la cuarta isla más grande de este país; es famosa por sus lujosos hoteles turísticos con todo incluido.El cayo está unido a la isla de Cuba por medio de un camino artificial, denominado pedraplén, de unos 17 km de largo. La construcción causó protestas por parte de los ambientalistas dado que interrumpía el flujo de las olas y de este modo el ciclo de vida marino. A pesar de los temores iniciales, los flamencos salvajes siguen viviendo en las aguas poco profundas y pueden ser vistos frecuentemente desde el camino artificial, aunque no con tanta frecuencia como antes de la construcción.La isla de Cayo Coco está unida por un camino natural al Cayo Guillermo.Llegamos al Hotel Tryp Club Cayo Coco,una pasada,precioso todo y muy buen servicio,de esto hace ya 20 años,pero yo os lo recomiendo,en el caso de que siga existiendo,que creo que sí

Primeras impresiones del hotel,piscina y jardines.



Las instalaciones son inmensas y todo muy bonito y bien cuidado.La habitación grandísima,tipo suite para los tres,dos camas de matrimonio extras grandes,denominadas King Size.

Paseo nocturno por el hotel.



Cena con langosta y copita tropical.


Hora de descansar del viajecito entretenido,jajajajajaja
Al día siguiente,disfrutamos de la playa,cogimos una barca de pedales con tobogán y nos fuimos un poco lejos par relajarnos y tomar el sol con estas preciosas vistas.


Volvimos a la orilla y dejamos la barca,como el mar estaba un poco bravo empezamos a jugar con las olas que eran bastantes grandes,que risas


Detrás de comer,mientras mi ex- se echaba la siesta,mi hermana y yo cogimos unas bicis y nos fuimos hasta el Hotel Colonial Cayo Coco (está junto al nuestro),es como un pueblecito,precioso y casi vacío.Íbamos parando para hacernos fotos aquí y allá,incluso nos íbamos bañando en sus solitarias piscinas,jajajajajja.





Algunas esculturas e incluso vimos un loro colgado en una pared allí solito.





Al día siguiente salimos para Varadero y de allí para España,fin del viaje.Lugar que me encantaría volver de nuevo.