Toca recogida de tienda madrugando un poco y ruta hacia Cassis que será donde pasaremos las siguiente noches.
De camino paramos a conocer AIX DE PROVENCE que estaba animadísimo y lleno de mercadillos en varias plazas, aparcamos en zona azul por un precio normal pero moviendo un poco el coche en las calles alejadas del centro se puede aparcar sin ora.
Aix es conocida como la ciudad de las fuentes porque en cada plazoleta o esquina te encuentras una, con el calor que hacía daban ganas de meter la cabeza en todas ellas, da sensación de frescor y tranquilidad.
Dicen que inspiró a multitud de artistas impresionistas como Cezanne (está su taller y se puede visitar así como una ruta del artista en la ciudad) o Zola y lo que más sorprende es la vida que tienen cada calle o plaza y la cantidad de tiendas más que los monumentos en sí.
Destaca la catedral, la plaza de la universidad y la torre del reloj astronómico.
Tras esta parada proseguimos a CASSIS, el camping esta vez es un poco más cutre y está en lo alto del pueblo (son todo calles empinadas en una montaña), podemos bajar al pueblo dando un paseo o desde uno de los parkings disuasorios con autobús.
Es un pueblo típico de marineros (esta zona a mi me recuerda más al sur de España y sus aires mediterráneos) con casitas bajas de los colores provenzales. Aprovechamos para pasar la tarde en la playa y dar luego un paseo por sus calles hasta una cala pequeñita desde donde comienza la ruta hacia Las Calanques.
De camino paramos a conocer AIX DE PROVENCE que estaba animadísimo y lleno de mercadillos en varias plazas, aparcamos en zona azul por un precio normal pero moviendo un poco el coche en las calles alejadas del centro se puede aparcar sin ora.
Aix es conocida como la ciudad de las fuentes porque en cada plazoleta o esquina te encuentras una, con el calor que hacía daban ganas de meter la cabeza en todas ellas, da sensación de frescor y tranquilidad.
Dicen que inspiró a multitud de artistas impresionistas como Cezanne (está su taller y se puede visitar así como una ruta del artista en la ciudad) o Zola y lo que más sorprende es la vida que tienen cada calle o plaza y la cantidad de tiendas más que los monumentos en sí.
Destaca la catedral, la plaza de la universidad y la torre del reloj astronómico.
Tras esta parada proseguimos a CASSIS, el camping esta vez es un poco más cutre y está en lo alto del pueblo (son todo calles empinadas en una montaña), podemos bajar al pueblo dando un paseo o desde uno de los parkings disuasorios con autobús.
Es un pueblo típico de marineros (esta zona a mi me recuerda más al sur de España y sus aires mediterráneos) con casitas bajas de los colores provenzales. Aprovechamos para pasar la tarde en la playa y dar luego un paseo por sus calles hasta una cala pequeñita desde donde comienza la ruta hacia Las Calanques.


