Por la mañana no tuvimos prisa de levantarnos, después de hacer maletas y de camino al puerto comimos un granite y canoli de ricota muy buenos por cierto, en Il Canollo. Cogimos el barco de las 10:55, también llevaba retraso, esta vez no hacía escala en Vulcano así que en poca más de una hora desembarcábamos en Milazzo, sobre las 12:30 llegamos al hotel donde nos habíamos alojado dos días antes a recoger la maleta que dejamos y cargar el coche para poner rumbo a Cefalú.

Riquísimos canoli para el desayuno
Aproximadamente 1 hora de coche por autopista, no me anoté lo que nos costó las autopistas pero lo que sí recuerdo es que no he cogido nunca unas tan baratas, aunque el mantenimiento de ellas es prácticamente inexistente.
Creo que la mitad de la población de Sicilia estaba ese mes en Taormina y la otra mitad en Cefalú. Como os comentaba en el apartado de los hoteles con eso de reservar un hotel céntrico, a dos minutos del Duomo, había que acceder por una calle peatonal. Aún así, me metí por ella sorteando la gente para acercarme lo más que pude al hotel, descargar maletas y salir como rápido de allí. Al final, al GPS le puse que buscara para aparcar y me llevó al parking de la estación de trenes que se encontraba a 20’ andando al hotel. Del hotel ya hicimos el comentario en el apartado del principio, sólo reiterar que no es buena idea quedarse en estos hoteles , aquí a diferencia de Palermo, el destartalado estado de la fachada era fiel muestra de la decadencia del interior.

Fachada del duomo de Cefalú

Interior del duomo.

Claustro del duomo de Cefalú
Cefalú tiene el encanto del pueblo de mar, con mucha vitalidad, se nota que atrae al turismo tanto del italiano como forastero, la playa abarrotada, no se nos ocurrió tomar el baño.
Visitamos el Duomo, la fachada es muy bonita igual que su plaza, el claustro 3€, el espigón de la playa donde se hace la típica foto de las casas pegadas al mar y el antiguo lavadero. Callejear y cenar en una de sus terrazas como la que nos aconsejó el chico del hotel donde comimos la mejor pizza del viaje (en realidad no comimos tantas, en Sicilia la comida es tan variada que hay mucho donde elegir) y para el hotel, el viaje tocaba a su fin

Playa de Cefalú

Otra de las estampas más típicas de Sicilia es esta vista de Cefalú.