Caía el mes de Diciembre, el año andaba terminando no de la mejor manera, quizás fue lo que me dijo que el año que entraba necesitaba aventuras, un viaje que curara un año mas lleno de penas que de glorias, la mejor manera a mi modo de ver es haciendo un viaje infinito, de esos que pasan los días y aun mirando el ultimo desde el calendario aun sabes que queda muchísimo por descubrir.
Sopesé la posibilidad de ir a China, también la India, incluso me planteé Indonesia, pero me decanté por Jordania, algo me decía que este tenía que ser ahí.
En principio quería viajar solo, para poner en orden mis pensamientos pero finalmente se unió mi fiel compañera de la vida, Tania, a pesar de los malos momentos, mi mujer siempre está conmigo.
Por lo tanto, después de mirar mucho, decidimos comprar los vuelos con una escala en Atenas.
Madrid-Atenas-Amman 261´60 euros por persona.
Tel Aviv-Estambul-Barcelona 114.50 euros por persona
De la reserva de los hoteles iré hablando mas adelante. Otra cosa muy importante y 100x100 recomendable es la Jordan Pass, tiene 3 modalidades, 70JD con un dia de entrada a petra, 75JD con dos días y 80JD, con 3 días, al cambio 1 dinar jordano es 1,2 euros.
Nosotros elegimos la de 75JD, incluye el visado de entrada, entrada a petra para dos días, entrada a Jerash, desert loops, wadi rum... solo con las entradas a petra y el visado queda mas que amortizada la jordan pass.
Teníamos 8 meses por delante para planificarlo todo, por lo tanto la planificación del viaje fue un éxito total, todo salió a pedir de boca.
El tiempo fue pasando, acabó el invierno, acabó la primavera y en pleno verano llegó el tan esperado 12 de agosto.
Cogimos el Ave Alicante-Madrid 65 euros por persona, y en poco mas de dos horas estábamos en Madrid.
El cercanías nos dejó cerca del autobus lanzadera el cual nos dejaría en la T2 listos para facturar.
