Arribamos al aeropuerto Indira Gandi, en Delhi, a las 5 AM.
Cometimos el error de no comprar una SIM al llegar. Algo que considero imprescindible en un viaje, es llegar a un país y sacar inmediatamente una SIM. Tienes internet todo el tiempo, sobre todo para usar Whatsapp y moverte con Google Maps por si falla Maps Me, además de llamadas. En Delhi era muy cómodo hacerlo en el mismo aeropuerto, ésta posibilidad no la tuvimos en Aurangabad , un aeropuerto chico al que llegamos de noche.
Era muy temprano y por eso no teníamos apuro en tomar el Metro hacia la ciudad, pero más tarde pensamos que no nos iba a dar el tiempo para ir al centro de Delhi. Salimos del aeropuerto buscando la entrada al metro, no la veíamos y encontramos muchas trabas para reingresar al aeropuerto. En todas las puertas había vigilancia y nos mandaban de una puerta a otra.
Dejamos el equipaje en una Consigna que está camino al Metro. No recuerdo el precio. Cambiamos algo de dinero y en 25 minutos estábamos en la principal estación de tren de Old Delhi. Esta zona de Old Delhi se llama Paharganj. El impacto emocional para mi hija fue muy fuerte, ver mucha gente durmiendo en las calles, suciedad , una estación de trenes inmensa y caótica. Para mi no fue tanto ya que estuve en India hace tres años, pero todo el recorrido lo hice con chofer y no se ve tanto como moviéndose por cuenta propia. Queríamos ver el Main Bazaar Market, que son los negocios ubicados a lo largo de la calle del mismo nombre. Comenzamos a caminar pero era temprano aún, los negocios abren en general a las 10 hs, casi todos estaban cerrados y no había tanta gente por la calle como lo suele haber en horas de día. Caminamos bastante hasta que vimos la estación de Metro Ramakrishana Asharm y decidimos ir hacia Connaught Place que es más relajado .

Legamos a Aurangabad 20 hs, ya de noche y además tardaron en hacernos el trámite de inmigración. Salimos casi últimas. El aeropuerto es muy pequeño, a esa hora debíamos tomar un taxi al centro. Por la hora no daba para buscar alojamiento, miré la dirección de una guesthouse que me había dado una compañera de trabajo y se la mostré a un chofer. Me pareció mucho lo que nos pedía , 1500 rupias .
Pasamos por las luces del centro de Aurangabad y seguimos, las luces se terminaron , la carretera era oscura y comenzó un camino montañoso. Yo no me podía imaginar a dónde íbamos, no pensé que quedaba tan lejos. El celular ya no tenía carga para consultar cuánto faltaba. A esa hora se nos hizo eterno, con mi hija nos mirábamos y yo supuse que ella estaría intranquila. Era media noche, por un camino de montañas oscuro con una persona desconocida.
Comprendí el precio del viaje. Subimos por una escalera que llegaba a un patio y había dos puertas de habitaciones. Elegimos la primera y entramos. Era muy austera pero se veía limpia y por 500 rupias no se podía pedir más. Arreglamos con el hermano del dueño para ir al día siguiente a las Cuevas de Ajanta. Aconsejan visitar éstas primero y con razón, son menos impactantes que las de Ellora, también porque fueron hechas antes . Cansadas nos fuimos a dormir. La cama doble era una tabla con un escaso colchón de 5 cm . A mí me gusta la cama dura, pero esa era muy dura. Al día siguiente nos despertamos con el llamado a la oración de alguna mezquita, el canto de un gallo y más tarde un canto hindi. Bienvenidos a India!
De día y con sol el panorama era mejor, si bien la zona era muy humilde, nos permitió conocer la forma de vivir de ellos. Muchos niños yendo a la escuela, una vecina peleando a los gritos con otro vecino, mucho verde y montañas bajas. La ducha no funcionaba, como suele pasar en la mayoría de los alojamientos indios baratos. Nos arreglamos con los baldes y agua fría, o mejor dicho, mi hija se bañó así. Nos dejó en la entrada del complejo y allí tomamos un bus (30 Rs) hasta las cuevas de Ajanta, los autos no pueden pasar, la entrada cuesta 500 rupias. Por un bonito jardín se accede a un amplio anfiteatro de colinas rocosas con cuevas dispuestas en forma de U, en el centro muy bajo corre un arroyo con escasa vegetación y un puentecito. Hay que llevar gorro y protector solar ya que hace mucho calor.
*** Imagen borrada de Tinypic ***

Fuimos a los baños y bajamos al arroyo . Desde allí se puede subir hasta un mirador pero hacía calor y ya cansadas nos volvimos. Al regreso el conductor nos llevó al mirador al que también se accede por carretera. La vista panorámica es muy linda.
Al día siguiente visitamos las cuevas de Ellora. Salimos en el auto junto con los dueños de la GH, ya que él trabaja en Aurangabad y su madre y hermana venden en la feria. Me llamó la atención que el hábito negro que llevan las musulmanas va encima del saree. Es increíble como se acostumbran a soportar el calor con tanta ropa.
Aconsejan ver última la cueva de Kailasa ya que es la más imponente. Nosotras comenzamos por ésta sin saberlo. Realmente es una belleza impactante los labrados que tiene. Pensar que es un solo bloque de piedra tallado desde lo alto a la parte inferior. Hay bibliografía que describe con detalle ésta cueva y el resto, pero coincido que deja con la boca abierta el trabajo que tiene. Hay quien la compara con Angkor Wat, personalmente me quedo con el imprescindible de Cambodia ya que el entorno en que está emplazado es majestuoso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***

Luego visitamos el resto de las cuevas y una ventaja de saltearnos el orden aconsejado, fue que estábamos descansadas al ver Kailasa y la apreciamos en detalle. Hay que caminar bastante para ver todas. Se toma un ómnibus para ver unas que están un poco alejadas. En Ellora hay más visitantes que en Ajanta, muchos de ellos colegios , además de los típicos grupos de asiáticos. Como en toda India, el asedio de sacarse fotos con nosotras por ser occidentales no deja de ser gracioso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Llegamos temprano al aeropuerto y de allí volamos a Chennai (ó Madrás) 18 PM.