Salimos a las 12:35 de Madrid en vuelo directo de Iberia hacia Guatemala, las 11h de viaje se nos hicieron amenas viendo películas y jugando en las pantallas privadas que lleva cada asiento. A las 15:50 con puntualidad suiza, aterrizamos en el aeropuerto La Aurora, Guatemala. Tras unos sencillos trámites de inmigración (los españoles no necesitamos visado), recogimos las maletas y salimos al encuentro del conductor que habíamos contratado tanto para el traslado de ese día a Antigua, como para el traslado posterior a Puerto Barrios. Enseguida vimos a Byron, vestido con traje típico y portando un cartelito con mi nombre. Cargamos el equipaje en su mini van y salimos hacia Antigua. Nos dijo que al ser hora punta íbamos a tardar un poco más en llegar y así fue, tardamos aproximadamente 1.30h en recorrer 34 kilómetros.
En el camino Byron nos propuso hacer una excursión al día siguiente por varios pueblecitos cercanos a Antigua, lo dudamos porque solo teníamos 1 día completo para ver la ciudad, pero al final decidimos que sí, que como duraba unas 3 horas, la haríamos a primera hora y luego dedicaríamos el resto del día a Antigua. El precio que nos dio nos pareció un poco caro, pero dado que era un tour privado y que además no teníamos aún mucha referencia de precios, aceptamos.
Nada más entrar en Antigua, nos enamoramos ya de ella, tiene un encanto muy especial. Habíamos reservado el Hotel Mesón de María (2n) $140 + 22%= 144€. Habitación doble superior. Habíamos leído muy buenas opiniones de este hotel y no nos defraudó en absoluto. Es una antigua casa colonial con muchísimo encanto y muy bien situada cerca de lo más importante. Entrada muy acogedora y buen recibimiento por parte del empleado que estaba en recepción que nos dio todo tipo de explicaciones. Nos dio la llave de la habitación y otro chico nos acompañó para ayudarnos con las maletas. Para llegar hasta ella, atravesamos un bonito patio y un pasillo muy bien decorado.


Con dinerito fresco, fuimos a cenar al restaurante que esta justo enfrente del hotel “La Fonda de la Calle Real”, nos gustó mucho todo, la decoración muy típica, el ambiente, la comida y el precio. Allí probamos por primera vez la cerveza local, “Gallo”, muy rica y que se convertiría en el acompañamiento de todas nuestras comidas durante nuestra estancia en Guatemala. En la mesa donde estábamos, había una silla con una placa que decía que allí se había sentado Bill Clinton.

El restaurante está abierto hasta las 22:00h y luego nos enteramos de que es de los mismos dueños que el hotel.
Al salir de cenar coincidimos en la puerta con un grupo de españoles que ya llevaban unos días por Guatemala y compartimos impresiones. Después compramos en una tiendecita que había al lado unas tónicas para hacernos nuestros gin tonics y saborearlos tranquilamente sentados en la terraza de la azotea del hotel.
