Madrugamos bastante y sobre las 5 am ya estábamos cogiendo el taxi para el aeropuerto, en la zona del hotel no tuvimos problema para encontrar taxis a esa hora. Llegamos al aeropuerto antes de las 6 am, llevábamos el check-in hecho por lo que solo tuvimos que ir a dejar el equipaje facturado. Nuestro vuelo no salía hasta las 8.15 am. Una vez pasamos el control de seguridad nos fuimos en busca del lounge de Bangkok Airways que habíamos leído podíamos usar mientras esperábamos.
Se trata de un salón amplio con bastantes sillones, tenéis para comer y beber zumos, muffins de chocolate, de pasas y alguna cosa salada de no probamos, además de palomitas! :):). También hay wifi gratis. Esperamos allí alrededor de una hora y nos fuimos al embarque. El vuelo tarda en torno a 1 hora y 15 minutos por lo que se pasa muy rápido.
En el avión os repartirán los papeles que hay que rellenar para inmigración y para el visado en Camboya. Como siempre tendréis una papel para la entrada y otro para la salida, importante que guardéis el de salida. Para el visado de Camboya debéis llevar una foto carnet y 30$ que cuesta (el visado también se puede tramitar online creo que cuesta 5$ más pero os quitáis el tener que hacer el trámite a la llegada). Cuando llegamos al aeropuerto de Siem Reap directamente te bajas andando del avión y al entrar en la terminal a la derecha tienes los mostradores para tramitar el visado. Primero entregas el pasaporte con la foto, los documentos que te dan en el avión y pagas la tasa. Una vez entregas todo tienes que ir hacia otro mostrador donde te devuelven el pasaporte con el visado, entonces ya te puedes dirigir a la zona de inmigración donde te lo sellan y listo!
Tras recoger la maleta salimos del aeropuerto y enseguida vimos a nuestro tuctuc con un cartelito con nuestro nombre. El hotel donde nos quedamos incluía la recogida del aeropuerto. El nombre del hotel es: Glory Angkor Hotel. 100% recomendable!!!
El hotel queda a un paso del Hard Rock Café y de Pub Street, tiene una pequeña piscina muy agradable, el desayuno esta genial y las habitaciones son amplias y cómodas, sin duda os recomiendo este hotel para vuestra estancia en Siem Reap. Además, contratamos al mismo chico que nos recogió del aeropuerto para visitar los templos los 3 días que íbamos a estar y fue todo un acierto, muy agradable y con tarifas fijadas por el hotel con lo que te quitas el problema del regateo.
Este primer día teníamos intención de ir a Beng Mealea pero nuestro conductor nos comentó que quedaba muy alejado y que ir y volver en tuc tuc nos resultaría bastante pesado. Así que finalmente decidimos visitar la zona de Roluos Group, la entrada se incluye en la de Angkor por lo que tuvimos primero que ir a comprar los tickets para los 3 días que íbamos a estar, la entrada para 3 días cuesta 62 $. Con nuestras entradas en mano nos dirigimos al primer templo Preah Ko, al ser el primero nos encantó (no sabíamos lo que nos esperaba jeje). El segundo templo que visitamos fue Lolei, estaba en reconstrucción por lo que tardamos poco en verlo. Ya el tercer y último templo fue Bakong, aquí empezaron las escaleras, subimos a lo más alto y las vistas eran preciosas. En este templo tuvimos nuestro primer encuentro con un tour de chinos… más adelante me quejaré mucho sobre esto!
Una vez terminadas las visitas eran ya las 2.30 pm por lo que le pedimos a nuestro conductor que nos llevara a algún sitio cercano a comer. Nos llevó a un restaurante 100% turístico con buena atención y muy bonito pero la comida no nos gustó mucho, pagamos unos 25 $ por un curry, un pad thai y dos cervezas. La verdad que la comida en todo el complejo nos decepciono mucho, sitios totalmente enfocados al turismo y con comida muy normalita… Además aunque tengan aire acondicionado/ventiladores hacia muchísimo calor, sobretodo humedad… Creo que nunca en mi vida he sudado tanto como en esos 3 días!
Después de comer nos dirigimos al hotel y nos relajamos un buen rato en la piscina. Sobre las 7 salimos a cenar, en mi búsqueda de restaurantes tenía varios seleccionados en Pub Street, en 3 minutos estábamos allí, la verdad que el ambiente es muy chulo, todo turismo pero aún así lo disfrutamos mucho. Nos decidimos por un italiano del que había leído excelentes críticas: Il Forno, es el mejor italiano en el que hemos comido nunca!!! Repetimos nuestras 3 noches jaja. Es un restaurante pequeño, los camareros son muy agradables y hablan inglés a la perfección (como casi todos en Camboya realmente). Pedimos una pizza de pepperoni picante grande (ojo porque picaba mucho!) 3 cervezas (para pasar el picante fue necesario jaja), y de postre una bola de fresa y otra de chocolate. Todo estaba buenísimo, los helados se notaba que eran artesanos y de los mejores que hemos comido. Pagamos unos 25 $, no es barato pero en Siem Reap no hay ningún sitio muy barato donde comer.
Después de cenar fuimos caminando hacia el bazar nocturno, esto no nos pareció muy interesante, venden lo mismo en todos los puestos, para comprar souvenirs está bien.
Finalmente nos fuimos al hotel, una ducha y a dormir (con tanta humedad nos duchamos cada vez que pisamos la habitación…). Mañana nos esperaba el circuito largo