Hoy nos levantamos temprano, en la casa rural donde hemos dormido nos sorprenden con un desayuno espectacular. Nos separan 125 km de Hirtshals donde hemos de tomar el ferri a Kristiansand.

Ya estamos en Noruega, salimos de Kristiansand dirección Stavanger. Cono ya nos habían dicho carretera de doble sentido pero en muy buen estado. Bastante tráfico pero como no se puede correr no hay necesidad de adelantar lo que es bueno para ir viendo el fascinante paisaje.

Nos llama la atención este cartel que luego iremos viendo con mucha frecuencia y que llama a la moderación en la velocidad.
Vamos bien de tiempo, el ferri ha sido puntual y aprovechamos para parar y hacer fotos en cada lago que encontramos.


Y en vez de ir directos por la E39 nos desviamos hacia Egersund para hacer la ruta nacional de turismo entre Ogna y Bore de unos 40 km y que nos ofrece impresionantes vistas del mar del Norte.
Llegamos al hotel a las afueras de Stavanger, descansamos y con el coche nos disponemos a visitar la ciudad. En primer lugar nos dirigimos al monumento de las tres espadas o Sverd i Fjell en Møllebukta, 4042 Hafrsfjord a orillas del fiordo Hafrsfjord y que conmemora la batalla que unificó Noruega en el año 872 bajo la corona del rey Harald Fairhair. La espada más grande representa al Rey Harald, y las dos espadas más pequeñas a los reyes vencidos.

Stavanger es la capital de la industria petrolera pero también tiene mucha importancia en su economía el transporte marítimo y el turismo. Y sin duda el centro neurálgico de su actividad es su puerto en forma de V con sus bonitas casas a los lados.

Después de visitar todo el puerto no te puedes perder el barrio viejo con sus estrechas calles y sus casas de madera.

Stavanger es pequeño por lo que lo mejor es perderse por sus calles y descubrir pequeños y llamativos rincones. Al final siempre llegarás al puerto que es el eje principal de la ciudad.
No puedes perderte su catedral (Stavanger domkirke) ni el el Valbergtårnet que es una torre de vigilancia situada en la zona alta.

Una vez acabada la visita hay que reponer fuerzas en uno de los muchos restaurantes y hay opciones para todos los gustos. Mañana será un día duro porque hay que subir a Preikastolen.