Varanasi: ciudad santa en la orilla oeste del río Ganges, Tierra de Shiva y llena de misterio. Su legado espiritual de más de 3000 años de antigüedad la convierten en un importante centro de peregrinación, y para los eztrangeros, refleja la auténtica India. Los ghats siempre están llenos y en el aire se mezclan los olores del incienso y la leña quemada.
Nos levantamos a las 5:45 hrs, para desde un bote (500 rupias) presenciar los rituales en los Ghats cuando empieza a amanecer: Las primeras luces se reflejan en ellos, y el misticismo te atrapa. La visión de casas y palacetes de reyes y nobles, a lo largo de la orilla es fascinante. Me llama la atención que haya una del rey de los “intocables”, la casta más baja.
Nuestro guía habla bien español y nos conduce a tierra por detrás del crematorio entre las pilas de leña y la mezcla de olores. En los angostos callejones nos cruzamos con las vacas y los 1000 minúsculos templos que tiene. Compramos esencias, pisamos de todo y llegamos de nuevo a los ghats con sus cánticos y variopinta multitud de fieles. ¡Que embrujador espectáculo!

No pudimos visitar el templo dorado o Kashi Vishwanath porque el guía no nos recordó que eran necesarios los pasaportes. Hay fuerte vigilancia por temor a atentados y solo de ve desde fuera.
Si fuimos a Sarnath, donde se supone que Budhha pronunció su primer sermón ante sus amigos..Entrada 200 rupias.
Por la tarde, anocheciendo, un nuevo paseo en bote (gratuito del hotel) para presenciar el “Aarti”, ritual que agradece que haya pasado un nuevo día. Es ¡una experiencia muy espiritual!, e imposible que no impresione. Se calcula que asisten hasta 60.000 fieles cada día, que van apareciendo a pie o en barcas hasta que todo queda colapsado. Se cantan los karmas, mientras los “sacerdotes” bailan sim parar los rutuales al compás de los tambores y los enormes tubos que se ven en las películas. Se deposutan flores y velas en el río y los santones van de barca en barca bendiciendo. Y así durante más de 1 hora todos los días del año. No muy lejos, y visible desde allí, las piras crematorias en sus horas de máxima actividad. Nuestra ciudad TOP del viaje, por auténtica y especial.