Al alejandrino no le gusta el verano en exceso, su playa , su calle, su cotidiana vida, se ve invadida por egipcios del resto del país, especialmente los cairotas que vienen en busca de un clima mas apacible, por el mismo motivo recomiendo hacer nuestro/vuestro viaje en la primavera o el otoño, veréis la Alejandría de verdad.
Callejear
Como siempre , es mejor unas cuantas imágenes, que demasiadas palabras, Qué tiene esta ciudad ? Que me atrae de ella ? quizá es indiferencia o tan solo una bienvenida, a su manera te dice, que tan solo eres un viajero mas de los que durante casi 2400 años la han paseado, ya muy curtida y a la vez generosa se deja robar trocitos en forma de imágenes, en forma de sonrisas, en forma de recuerdos, sabedora de formar parte de la historia de este Mediterráneo que baña sus pies.
.
La nueva biblioteca de Alejandría
.
Desde un paseo por el centro hasta una parada para tomar un cappuccino en el Café de la Paix (no se cual es mejor, este o el de Paris).
.
Andarse el paseo marítimo desde el puente Stanley mirando los cientos, los miles de sombrillas, en la playa, esperando ….
El gran mercado de sus calles
.
.

.
.

.

.

.
.
.
Creo que con este pequeño relato y esta ultima muestra de fotografías, puedo ayudar a algún viajero a decidirse, pero he de decir que Alejandría es mucho mas, sus lugares próximos de la costa, las mezquitas y los museos que aquí no os menciono, callejear o simplemente el sentarse en una cafetería a ver pasar la gente y respirar el Mediterráneo Egipcio, todo esto, si es que se necesitan escusas, son un buen motivo para regresar.
Nosotros, seguro que regresaremos

