Hoy era el día que no teníamos prisa por madrugar. Un desayuno muy completo y que nuestro hijo jugara un poco más en la piscina. Que calor hace desde por la mañana, no quiero pensar como será en verano.
Cogimos el coche y para salimos para Karak. Pasamos por Wadi Mujib, pero no dejan entrar a los niños, por lo pasamos de largo. Que buena pinta tenía.
Por la carretera del rey los kilómetros se hacen muy largos por las constantes travesías y badenes. Por cierto tienes que ir atento para no comértelos. En una media hora estábamos en el castillo de Karak. Opino que esta visita es prescindible si no tienes mucho tiempo, a nosotros nos venía bien para hacer la comida. El castillo es bastante grande y tiene en buen estado los subterráneos, el resto está en ruinas.


Comimos en Kir Heres Restaurant que está cerca de la entrada. Tuvimos una comida muy agradable en su terraza. La comida muy rica. Recomendable el humus. Para los peques los finger de pollo que no son como los del burger jeje. Probar el café turco muy bueno. Para beber el zumo de limón con menta.
Continuamos hacia Wadi Musa recorriendo toda la carretera del rey, que se hizo bastante pesada (2 horas). Al principio te sorprende ver a un camión adelantando en línea continua sin visibilidad, pero luego te unes al club.

Por el camino pudimos ver como los niños beduinos en cuclillas pasan horas esperando que alguien les compre huevos. También nos cayó una buena tromba de agua, quien dijo que no llueve en el desierto.

Al llegar a Wadi Musa nos ocurrió la primer anécdota divertida del día. No había sitio para aparcar y tratábamos de poner el coche en la puerta de nuestro alojamiento. Todo el mundo pintando y bajo la lluvia, aparece un jordano dándonos indicaciones en español y echando la bronca a los que pitaban. Igual que apareció se fue.
Nuestro alojamiento para las dos siguientes noches verdaderamente llegó a ser My Home Hotel- Petra. Issam es un anfitrión de lujo. Su alojamiento es sencillo pero es como si estuvieras en tu casa. Cualquier cosa que necesites, puedes consultar a Issam que te ayudará encantado. Las habitaciones están limpias. El desayuno es lo básico que encuentras en Jordanía. A las 20h podéis comer la comida casera que hacen. El alojamiento está en todo el centro de Wadi Musa que es donde están las tiendas locales.
Por la noche cenamos en Al-Wadi Restaurant. Todo muy rico. Es el mejor restaurante por la zona. Te hace el pan al momento. Platos grandes. Shish taoug 9jod, gallayeh 7 jod que es como el magro con tomate.
Preguntamos para ver la semifinal de la liga de campeones, que se jugaba esa noche, y nos mandaron a la zona de los coffee shop. La segunda anécdota del día, una experiencia inolvidable ver un partidazo en Jordania, como les gusta el fútbol. El local estaba lleno, entré para ver si había sitio para los tres. No me dio tiempo y ya se había levantado un jordano para ponerme una silla. Le estaba explicando que eramos 3 y el hombre no sabía como hacernos sitio. Estaban todas las sillas y sofá ocupados. Y de repente aparece el jordano que nos ayudó a aparcar, me mira y dice: " el español". Me da la mano y empieza a mover a todo el mundo para sentarnos a los tres juntos. Me recomiendo que nos fumemos una shisha de manzana y disfrutamos del partido.
Cuando terminó el partido busco al jordano para pagar la shisha y me dice que no trabaja allí. Busca al dueño le pregunta y me dice que le de 5 JOD. Se despide de todos nosotros. Lo mismo que todos los hombres que estaban sentados a nuestro alrededor. Porque las únicas mujeres eran dos españolas y una guiri.