25 DE OCTUBRE
Aterrizamos en Pangkalan Bun en hora, a las 8 de la mañana. A la salida del aeropuerto nos estaba esperando nuestro guía, Jackie. Con todo nuestro equipaje nos montaron en un taxi hacia el puerto de Kumai, donde estuvimos haciendo tiempo hasta las 11 de la mañana cuando partió el barco hacia la selva. El feeding de este día sería a las 2 de la tarde aprox y se tarda hora y media así que con mucha calma fuimos adentrandonos en la selva de Borneo.
La experiencia de vivir en un barco durante tres días ha sido lo que más me ha gustado del viaje, esa paz y tranquilidad que se respira, los sonidos de la selva, descansar en las hamacas mientras vas observando la vegetación y fauna... muy recomendable.
Nuestro barco:



Al ir en temporada baja había muy pocos barcos por la zona, pero el nuestro nos pareció de los mejores. (vimos un par de ellos que eran de lujo). Sin embargo, muchos sólo tenían sillas de plástico y se veían bastante viejos. El nuestro tenía dos tumbonas con colchonetas, dos hamacas colgando del techo...y otras dos tumbonas de madera en la popa. Además de un baño bastante amplio con inodoro, lavabo y ducha convencional.
La tripulación constaba del capitán, un ayudante, el guía, cocinara y su bebé de dos años.
El precio total para dos personas los tres días fue de 300 euros. Sé que es más caro que la media de lo que hay allí, pero no nos arrepentimos viendo las comodidades que tenía, el trato obtenido y la riquísima comida que nos dieron.


La primera hora de trayecto, la vegetación es como aparece en estas fotos, árboles de una clase de palmeras autóctonas (ojo, no es el árbol de aceite de palma).
Eso sí, el río separa dos zonas, la zona de la derecha del barco (en dirección kumai-camp leakey) es territorio de Parque Nacional Tanjung Puting, es decir, territorio protegido. Sin embargo la zona izquierda no esta protegida, luego es terreno susceptible de ser vendido para cultivo de palma. Y así es, la zona está repleta del árbol de palma. En un momento volamos el drone y el propio guía nos explicó dónde estaba la palma, que se veía desde la pantalla.
En esta foto se puede ver dónde hay árboles de palma (zona izquierda de la foto).

Es una auténtica pena lo que están haciendo en Borneo, ya que los propios lugareños lo aprueban, pues les da trabajo y es muy poca gente la que mira por el bien de la selva y los orangutanes. El gobierno cede ante las ofertas económicas de compañias tipo Nestle y dan cientos de hectáreas de selva para que puedan plantar la palma.

Sobre las 12 nos dieron de comer, y enseguida llegamos al primer campamento. Para llegar al feeding poing hay que recorrer 10-15 mintuos. Por el camino es fácil ver plantas carnívoras.






Tras volver al barco, nos movimos un poco para buscar los monos narigudos. Es fácil verlos desde el barco. Estuvimos observándolos un rato hasta que anocheció.




Justo después de hacerse de noche nos dieron de cenar y de seguido fuimos a hacer el trekking nocturno. Nos acompañó nuestro guía Jackie, y un ranger del parque. Dura una hora aproximadamente y es fácil ver arañas de todos los tamaños, tarántulas, ranas...


Tarántulas había muchísimas, era muy facil encontrar sus casas, unos agujeros de 4 cm de diámetro.


También vimos un precioso pájaro que descansaba tranquilo sobre una rama, sin inmutarse ante nosotros acercándonos.

Al volver nos habían preparado la cama con mosquitera y nos fuimos a dormir tras un largo y fructífero día.