¡Y llegó el día de volar! La ida estaba operada por Iberia así que fuimos pronto al aeropuerto para facturar las maletas (50€ cada una) ya que, según Iberia, al ser de código compartido no era posible hacerlo antes. Comimos en la T4S, y ayudamos a unas 10 personas a comprobar que su móvil tenía los datos desconectados para que no les cobrasen en el extranjero, ¡y nos ganamos unas riquísimas galletas como postre por la ayuda!
Compramos dos botellas de vino para nuestra experiencia de mealsharing en Thanksgiving y, a las 16:10h, estábamos despegando en el nuevo A350 de Iberia. Teníamos 7 horas por delante, así que empezamos a ver películas (un montón de estrenos de hace unos meses como Deadpool 2, Los Increíbles 2, Campeones…), series, jugar al Chinchón...y comer, sobre todo comer. ¿Puede ser que 3 de las 7 horas en el avión se pasen comiendo? Puede ser. Por horarios, nos tocó comida y merienda y la verdad es que estuvo bien, mucho mejor que a la vuelta con American Airlines.

Aterrizamos en el JFK antes de la hora programada, pasamos los controles de acceso (a pesar de lo que había leído, solo abrieron los puestos automáticos de control de pasaportes para los viajeros nacionales) y ¡ya estábamos en Nueva York! El siguiente plan era ir hasta Manhattan en Uber con el descuento de primer viaje, así que lo pedimos sin tener en cuenta el tamaño… y así nos pasó. Nos recogió un coche normalito, en el que -obviamente- no cabían todas las maletas en el maletero. Pero al ser 3, el conductor optó por poner una de las grandes en el asiento del copiloto y así nos fuimos, a adentrarnos en el atasco. En total pagamos (descuento incluido) unos 40€ por el viaje, pero para la vuelta no íbamos a repetir!
Llegamos al hotel, hicimos el check in en 5 minutos y subimos a la habitación a dejar las cosas para ponernos en marcha. Para nuestro cuerpo eran las 2 de la mañana, pero…¡estábamos en NYC!
Con la emoción enfilamos Herald Square hacia el norte, cruzamos a la 7ª y fuimos subiendo hasta Times Square, ¡esa contaminación lumínica tan característica! No nos paramos mucho, simplemente era una primera toma de contacto, pero acabamos subiendo hasta Rockefeller y bajando toda la 5ª Av -que ya tenía escaparates navideños- hasta el Empire State Building y de ahí, comprando algo de cena rápida en un 24h, al hotel.

Eran las 12 de la noche allí, 6 de la mañana para nosotras… ¡y estábamos en Nue..agotadas!










