Hoy el cielo estaba más despejado, pero la temperatura más baja que el día anterior. Aún así, era la última opción para ver el downtown en activo, ya que jueves y viernes eran festivos para muchos neoyorquinos.
Cogimos el metro hasta Whitehall y ahí directas a coger el ferry a Staten Island. A la ida era un barco más pequeño, pero al zarpar nos quedamos en la plataforma trasera (por la que se accede) y las vistas de Manhattan son

Y también nos fijamos un poco en la Estatua, ¡que no se diga!

El viento era frío, sobre todo al estar tan cerca del agua, así que nos cogimos un café para entrar en calor y nos acercamos hasta el Museo de los Indios Americanos, que es donde empieza el free tour de Sandemans por la zona de Bajo Manhattan. Y aunque el área recorrido con el guía no es muy amplio, creo que tiene sitios que merece la pena escuchar la explicación, porque si no pueden ser solo otros tantos edificios altos. En nuestro caso la hicimos con Greg y me gustó, pero creo que me ganó al contar tan bien la historia de Alexander Hamilton.
Aquí nos separamos, porque unas subían al One World y otras nos fuimos a hacer un nuevo crucero por el río, partiendo del Puente de Brooklyn, acercándonos a la Estatua y adentrándonos en el Hudson hacia el otro lado para acabar en el mismo puerto. Obviamente tienes una perspectiva más turística que en el Ferry de Staten Island, pero entre el frío y las corrientes de asiáticos buscando la mejor foto... no repetiría.


Al acabar, volvimos al memorial de las Torres Gemelas, que en el free tour no llegamos a acercarnos. Y sigue sobrecogiéndome el silencio que crean las fuentes, absorbiendo todo el ruido que hay en el resto de la ciudad. También entramos en el barato intercambiador de Calatrava, que estaba todo adornado de Navidad ya!

Mientras bajaba la mitad del grupo del One World, entramos al archiconocido outlet Century 21 y… nos fuimos con las manos vacías. ¿No os agobia todo tan tan abarrotado? Igual no estábamos en modo compras, pero solo me llamaron la atención algunos bolsos y las gafas de sol, de ropa y zapatos nada!
Después de reunirnos todas, cogimos el metro hacia Chinatown / Little Italy con la sorpresa de que… empezó a nevar. Bueno, “nevar”, caer aguanieve. Así que tocó resguardarse y buscar un sitio para picar algo de cena.
Al llegar al hotel, en las noticias todo el mundo hablaba del “The coldest Thanksgiving in over a century” y la policía tranquilizaba a la población diciendo que, en principio, los globos sí volarían porque el viento no era demasiado fuerte. Por curiosidad miramos el tiempo y…











