Nos levantamos temprano para irnos a Pipa, pasando antes por el casco antiguo de Joao. El calor era insoportable. Nos costó encontrar un aparcamiento, fuimos a estacionamiento Rotativo, Av Dom Pedro I, cerca de la Plaza Julieta Simoes, 3 reales, merece la pena, si aparcas en la calle es más caro y casi no hay lugar, más si vas con maletas, el miedo al robo siempre está, no dudamos en parquin privado
Centro muy lindo colorido, mal conservado, estaban arreglando, espero que lo hagan porque pueden aprovechar que el turista lo visite. Lo malo que está muy sucio.
Pasar por La Casa de la Pólvora no vale la pena si no estas por el lugar, difícil de aparcar y no hay nada.
Cogimos el coche, camino a Pipa, pasamos por Bahía Formosa, merece la pena, aunque hay que desviarse un poco del camino. Antes de la salida a esta Bahía por la carretera principal hay una salida para la playa Sagi, esa es la mejor opción si quieres visitarla, porque luego cuando desvías a Bahía Formosa sale otra carretera a Sagi pero son más kilómetros y la carretera está mal.
En Bahía Formosa antes de bajar a la playa hay un mirador que vale la pena sacar unas fotos, luego bajamos con el coche aparcamos, siempre dejando algo de propina al que se acerca a cuidarlo y caminamos por la arena. Playa preciosa, con un entorno con bellos paisajes, el pueblo es pequeño, pero está bien, si caminas para el otro lado del pueblo hay otra playa con unas rocas enterradas en la arena que vale la pena ir a ver.
Cogimos el coche para seguir camino a Pipa, buscando un lugar para comer pasamos por Barra de Cunhau, unas leguas de arena blancas increíbles, es muy ventoso, pero vale la pena pasear y sacar unas fotos.
Seguimos viaje a comer, por Tripadvisor vimos que el mejor restaurante del lugar era Solimar
www.solimar.com.br/site/, está al lado de la playa, había mucho aire decidimos comer dentro. Pescado a la parrilla, con verdura y patatas, te café y una caipiriña 130 reales, estaba bien.
Ya se hacia un poco tarde, a unos 2 km del restaurante esta el cruce en balsa de Sibaúma, 15 reales para pasar el coche, tienes la opción de volver a carretera, pero se pierde tiempo, esto es más práctico.
Hay 2 rutas para llegar al hotel Paua Hotel Boutique, una de 6 km, pero nos dijeron que estaba en mal estado y otra de 13 km por carretera normal. Tardamos 30 minutos por el mejor camino, no queríamos complicaciones.
Llegamos al hotel
pauahotel.com/boutique/ esta un poco escondido pero la verdad que nos sorprendió gratamente, teníamos una habitación superior, las vistas eran estupendas, la habitación enorme y muy bien decorada, con un porche que salía al jardín, una hamaca. Más no se puede pedir. 210 euros 2 noches por Booking.
La chica de la recepción Lila es un encanto, una argentina que hace de la estadía un placer, soluciona todos los problemas que esta en sus manos.
Dejamos las cosas y fuimos directos al mirador Pipa Chapadao estaba justo al salir del hotel, tierra roja y mar. Increíble.
De ahí nos fuimos por un caminito para bajar a la playa Do Amor, hay unas escaleras bastante empinadas que hay que bajar con cuidado, pero es fácil. Llegar a esa playa es un paraíso, acantilados, arboles, vegetación, arena blanca y mar. Caminamos un poco, se hacia de noche, preferimos subir con luz. Fuimos a la piscina, que era un placer, aunque le falta un poco de luz y luego ducha para ir al pueblo. Fuimos andando son unas 15 calles, pasemos por el pueblo muy animado, muchos restaurantes, pero nos decidimos ir a Camarao na Fazenda, por los comentarios, había que esperar un poco, ya que queríamos cenar en la terraza, langosta con risotto y verduras, 1 vino con agua, 290 reales, recomendable.
Caminamos un poquito, fuimos a reservar para cenar en Oca Toca, que está en el hotel Toca da Coruja,
www.tocadacoruja.com.br/ es uno de los mejores en Pipa, hay que dejar 50 reales para la reserva. De ahí directos al hotel, pasamos un poco de miedo a la vuelta porque las calles eran un poco oscuras.
Nos quedamos mirando el recorrido del otro día, cositas en internet y a dormir.