16/1 – Conseguimos una visita a la “Gran Piedra” de Baconao, un Parque Natural a casi 50 km. de Santiago. Nos llevó un taxi conocido de David (quien administra la casa) por 60 CUC (Pidió 90 y ofrecimos 50). Es un cordón montañoso de mucha y variada vegetación que ofrece la elevación más alta de la zona 1500 mt.) que corona con la gran roca y un mirador panorámico.


La entrada cuesta 2 CUC y te incluye una botella de agua como ayuda para los 434 escalones que hay que subir hasta el mirador. La caminata dura no más de 20 minutos y se realiza de manera muy suave y agradable con hermosos paisajes, gran diversidad de plantas (muchos helechos arborescentes) y muchas lagartijas de variados colores como en toda Cuba. El sol y la sombra se reparten las vueltas del sendero lo que sumado a una suave brisa transforma una supuesta caminata cansadora en una muy grata experiencia descubriendo colores, perfumes, sonidos y paisajes; por suerte con poca gente alrededor. Desde arriba hay un paisaje muy amplio, en éste día, limitado por la bruma pero asimismo nos permite ver la bahía, algunas playas y otros sectores cercanos a Santiago como la zona de “El Cobre”, lugar muy religioso muy visitado por lo fieles y con una historia interesante.
Desde allí fuimos a un Jardín Vivero que produce plantas y flores para la municipalidad de Santiago y cadenas hoteleras. La entrada costó 2 CUC y fuimos acompañados por una trabajadora que hace las veces de guía durante casi una hora. El lugar es espectacular ya que está en una quebrada húmeda muy linda desde el punto de vista paisajístico.


Más tarde bajamos bastante en altura y casi en el llano llegamos a la Finca El Porvenir, un lugar para almorzar, tomar alguna bebida y disfrutar de una gran pileta con agua de un arroyo de la montaña que se renueva constantemente y temperatura bastante fresca. El ingreso cuesta 5 CUC pero 3 son para consumo. Lo usamos para almorzar un plato compartido de chivo con salsa con arroz y ensalada con gaseosa y cerveza y pagamos 2 Cuc más. Descansamos en las reposeras, vimos algunas aves y a las 16,45 hs. vino Jorge con el taxi a buscarnos y volvimos a la casa. De esta zona se tomó la piedra que observamos en la tumba de Fidel en el cementerio de Santa Ifigenia; fue su decisión en vida.
Al anochecer y después de una buena ducha fuimos a la terraza donde llega señal de wi fi y logramos hacer una video llamada con nuestros hijos. Cenamos otras pizzas del negocio que está al frente de la casa y a descansar ya que mañana saldríamos a las 5,15 hacia Holguín.
