Nos sorprendió la oscuridad a la salida del aeropuerto, pero luego ya nos acostumbramos que en Cuba utilizan lo indispensable de luz eléctrica, para no gastar demás...
Luego de cambiar euros por CUC (sólo lo indispensable para el taxi que tomaríamos y un poquito más), tomamos a uno de los últimos taxis de la fila y le dijimos que sólo teníamos 16 CUC, y que éramos estudiantes de intercambio, por lo que no podíamos ofrecerle más y aceptó.
Nos llamó la atención que a mitad de camino, nos dijo que tenía que recoger a su novia, por lo que en una oscura esquina, paró el taxi al lado de una prostituta, le preguntó si tenía "eso" (que no sabemos qué sería), la chica dijo que sí y se subió al taxi y nos acompañó hasta La Habana.
Llegamos a Casa de Ana María, en el barrio de Vedado, cerca de la 1 a.m. del domingo 22 de marzo, quien nos esperaba ansiosa. Al intentar llamar por cobro revertido desde su casa, nos fue imposible, ya que después de muchos intentos nos dimos cuenta que dicho servicio estaba bloqueado, porque la Sra. de la casa, tiene algunos servicios telefónicos bloqueados, porque tiene constantemente inquilinos, quienes a veces realizaban llamadas sin permiso.
Salimos a caminar por Vedado, tuvimos nuestro primer encuentro con una pizzería de las de moneda nacional y fue muy gracioso que mi novia preguntara de qué variedades habría, ya que ella todavía no sabía de que estos lugares apenas tienen de muzzarella y de hecho son bastante surrealistas, por así decirlo, jej
Seguimos caminando por calle 23, hasta llegar a la plaza de la heladería Coppelia, donde vimos que una parte de dicha heladería estaba abierta, así que aprovechamos y nos tomamos unos helados a 1,50 CUC c/u. Cabe aclarar que sólo esta parte, donde se paga en divisa (CUC) o peso convertible (moneda para el turista) es la que permanece abierta luego de las 21hs.
En Coppelia encontramos teléfonos públicos, de los cuales ingresando el crédito mínimo (20 cents. cubanos) pudimos discar el 112, y pedir cobro revertido a Argentina por operadora.
Seguimos caminando por calle 23, es decir "La Rampa", y a unas 5 cuadritas, llegamos al famoso Malecón, donde, como era sábado por la noche, nos encontramos con el mundillo gay de La Habana, que se reune por esa zona.