El sexto día de viaje se vaticinaba como un día duro. De inicio nos dio muchos quebraderos de cabeza pues que Tioga Pass estuviera cerrado nos hizo cambiar un itinerario muy machacado por otros viajeros. Tuvimos nuestras dudas de si ir o no a Yosemite pero pensábamos que, de dejarlo de lado, nos arrepentiríamos mucho. Valoramos la idea de subir a Sequoia National Forest pero es que queríamos ir a Yosemite así que no nos quedaba otra que hacer noche por el camino. Había que buscar un sitio y dudábamos entre Fresno y Bakersfield. Fresno nos venía fenomenal para al día siguiente hacer menos millas pero se nos hacía muy largo entonces el sexto día. Además, se juntaba con que había que lavar ropa (dado que no facturábamos maletas) así que decidimos que Bakersfield era buen sitio y esto sí fue una sabia decisión.
Comenzamos el día desayunando en la habitación como venía siendo habitual. Esta habitación era más pequeña y no tenía cafetera así que tan solo tomamos leche y dulces que teníamos nosotros. Eso sí, cuando fuimos a hacer el check-out, la recepcionista nos ofreció café. El día comenzó pronto (sobre las 7) y ya con todos los bártulos en el coche pusimos rumbo a Kingman por la muy mítica ruta 66. Por la ruta parábamos para hacer fotos de carteles, paramos también en Hackberry y entramos en la tienda. Es una frikada de sitio pero una parada muy chula! Y aunque el tiempo no acompañaba (además de frío, llovía) estuvimos ahí un ratito haciendo fotos.

Más o menos a las 2 horas llegamos a Kingman. La idea era re-desayunar en Mr. DZ's pero cambiamos del plan y decidimos hacer un buen brunch. Así que pedimos salchichas, huevos con bacon, tortitas y batidos y nos pusimos "las botas". No era hora de comer tanto pero como nuestro desayuno había sido escaso y muy pronto sí que había hambre
Y ya con el estómago bien lleno fuimos a ver la famosa locomotora, subimos, hicimos fotos y tras echar gasolina pusimos rumbo a Oatman! Y eso sí que son carreteras! Reconozco que, de no haber ido conduciendo, me hubiera mareado fijo!! Muchas muchas curvas y una carretera muy estrecha al borde del precipicio (suena más exagerado de lo que es...

Y cómo no! Cuando llegamos a Oatman el pequeño dormido y la mayor flipando con los burros, aunque más que flipar a la pobre le daban bastante miedo. Aparcamos el coche en un callecita que salía de la calle principal (y que cuando fuimos a por el coche nos dimos cuenta de que ponía un cartel de no aparcar pero que con las ramas de los árboles no vimos cuando dejamos el coche), nos bajamos y dimos un paseo. Tampoco pudimos andar mucho porque en seguida se puso a llover y tuvimos que volvernos al coche.
Luego para salir del pueblo ya fue más complicado. Un grupo de burros "cortaron" la carretera y tuvimos que esperar a que se fueran. No fue de mucha ayuda que un grupo de turistas se pusiera a hacerse fotos con ellos. Creo que estuvimos casi 5 minutos parados!! Y luego ya sí, continuamos nuestro camino a Barstow.


Como os digo, el día de hoy no tiene mucha historia. Llegamos a Barstow, echamos gasolina y comimos unos perritos calientes en la gasolinera. Nos tomamos unos cafés ¡¡y aún nos quedaban unas horas para Bakersfield!! Desde luego que nuestro día ya había tenido toda la emoción posible y solo quedaba conducir y conducir.
La Highway que une Barstow con Bakersfield está en obras nada más salir de Barstow así que tuvimos que hacer unos 50 minutos a unas 20 millas por hora. Creo que este suceso nos mataba mentalmente!!
Más o menos sobre las 6 de la tarde llegamos al Travelodge Bakersfield (55$). Dudé mucho sobre qué zona coger el hotel. No queríamos gastarnos mucho dinero aquí pues no era un sitio turístico pero necesitábamos sí o sí que tuviera lavandería. Si además, estaba cerca de algún restaurante pues mucho mejor! Así que, después de mucho mirar encontré este motel. Un motel muy grande, con habitaciones grandes, limpias pero algo viejillas. Lo mejor de todo es que justo en medio del parking tiene un restaurante tipo sportsbar en el que pudimos cenar mientras se lavaba la ropa. ¡Una maravilla! Yo puse la lavadora, fuimos a tomar una cerveza y medio cenar, me volví a cambiar la ropa de la lavadora a la secadora, me tomé otra cerve y terminé de cenar y volví a por la ropa, la doblé y cuando volví a restaurante los niños ya estaban dormidísimos así que ¡¡pedimos la última!! Le cena fue muy barata (60$) ya que los lunes los menús infantiles eran gratis así que realmente lo que subió mucho la cuenta fue la bebida
Y el día terminó!! Estábamos realmente agotados de taaaaanta y taaaanta carretera. Había sido un día muy simple y de mucha carretera. Nos fuimos pronto a dormir porque aún el día siguiente nos quedaban 4 horitas para llegar a Yosemite!!
Os confieso que hubo un momento en que pensé que habíamos sido unos locos metiéndonos tantas millas en el cuerpo y que podríamos haber estado más días quizá en Las Vegas y Gran Cañón y dejar Yosemite de lado. Finalmente os diré (ojo, spoiler