Día 5
16/06/2019
Hoy amanece lloviendo y la previsión es que siga así todo el día… Pero hay una cosa que es distinta a todos los días anteriores. Por primera vez desde que estamos en las Feroe no hace viento! La idea es clara, intentaremos hacer la excursión en barco por los acantilados de Vestmanna.
Es una de las excursiones más recomendadas en las guías de viaje de las islas. Hasta ahora no nos habíamos animado a hacerla ni la traíamos reservada. Con el viento que ha hecho creo que no hubiera sido un paseo muy agradable para los que nos mareamos con facilidad. Pero miro en la web www.puffin.fo y veo que la para la salida de las 14:15 quedan dos plazas libres y a las 16:20 hay otra salida que también tiene plazas libres. Nos vamos a Vestmanna!
Vestmanna es un pueblo situado en la costa noroeste de Streymoy y tiene unos 1300 habitantes. Comparado con el tamaño de los pueblos que vimos ayer, esto es Nueva York! Llegamos algo antes de las 14:00, vamos a la oficina de turismo a comprar los tickets y nos dicen que siguen quedando dos plazas para el tour que va a salir en unos minutos. Dudamos si coger este o el de las 16:20, ya que ahora llueve un poco pero el día está aclarándose, es muy posible que en el siguiente tengamos mejor tiempo. Así que decidimos quedarnos a comer por el pueblo y salir en el siguiente con más tranquilidad.
Comemos en el restaurante Fjørukrogvin, que está dentro de la oficina de turismo. Tienen un buffet de ensalada y sopa que nos viene estupendo, tampoco es cuestión de darse un atracón antes de salir en el barco.

Enseguida llegan las 16:00 y vamos al muelle para coger el barco. Nos sorprende ver que entre los pasajeros hay dos parejas de españoles. Españoles por las Feroe!

Salimos del puerto y nos dirigimos a los acantilados. Navegamos entre los pilares de roca, las laderas de las montañas y entramos en grutas. Montones de pájaros vuelan por los acantilados. Es el paraíso para los amantes de las aves. El paisaje parece sacado de Jurassik Park. Y ya para rematar, podemos ver dos focas que asoman la cabeza entre las aguas turquesas. No se puede pedir más. Las dos horas nos pasan volando.










Al volver al puerto, como el día ha mejorado bastante, pensamos que podemos intentar subir a Sornfelli, que nos quedó pendiente hace dos días por la niebla. Ponemos rumbo al sur de la isla, pero al llegar a la carretera de montaña vuelve a invadirnos la niebla; hoy tampoco podrá ser, debe ser muy complicado encontrarla despejada.
Ya que estamos de camino continuamos hasta llegar a Tórshavn. Esta noche hemos pensado cenar fuera. Después de pasarnos un buen rato mirando por internet y en la guía Bradt algún sitio para cenar en la capital, no nos convence nada, todo es muy caro o no nos apetece. Vemos un japonés que tiene buena pinta, comentan que el sushi de salmón es excelente (como cabe esperar en estas islas). Ofrecen unos menús con entrante, principal y postre. Estupendo! Saldrá mejor de precio. Al pasar de coronas a euros, nos damos cuenta que la broma saldría por unos 90€ sin bebidas… acabamos en el socorrido Burger King!
Volvemos al apartamento y nos vamos pronto a descansar. Mañana toca madrugar, nos espera una de las excursiones más impresionantes que se pueden hacer en las Feroe. Cogeremos un ferry para ir a la isla de Kalsoy y llegar hasta el faro de Kallur.