Pese a que la previsión meteorológica de casi todos los días era probabilidad de lluvia escasa, el tiempo nos respetó hasta hoy, en el que la previsión de lluvia era alta. Además de llover toda la mañana, hacía más frío y viento que los días que llevábamos de viaje.
Castillos de Warkworth
La primera parada fue este castillo, al que teníamos intención de entrar. Las taquillas se encuentran una vez que pasas la puerta de acceso al castillo, por lo que tienes una vista completa del castillo desde su interior. Preguntamos el precio de la entrada y si no recuerdo mal eran 22 libras por la familia. Nos miramos y pensamos que nos lo ahorrábamos, pues nos conformamos con lo que ya estábamos viendo.
El parking tiene coste, creo que de 2 libras con parquímetro.


Castillo de Alnwick
Aquí el parking es gratuito, pero el acceso al castillo un robo. El precio 48 libras por la familia. Nos planteamos pagarlo pero nuestra hija mayor no quería pues llovía bastante y hacía frío. Lo vimos por fuera y aquí no te dejan asomarte a la puerta de acceso.

Castillo de Bamburgh
Llegamos al mediodía y nos dio una tregua el tiempo. Dejó de llover y mejoró la temperatura. Puesto que disponíamos de toda la tarde, decidimos entrar. Nos costó 28 libras por la familia. Dentro dispone de una gran cantidad de salas decoradas, una sala para tocar y probar diferentes cascos y algunos juegos. También tiene un pequeño museo con piezas de aviones, tanques...
Desde el castillo se obtiene una buena vista de toda la playa de Bamburgh.


Vimos que había algunas personas paseando por la playa y teníamos ganas de pasear por allí y ver el castillo al completo desde el exterior. Una vez salimos del parking del castillo (coste 3libras) fuimos en dirección norte rodeando el castillo por la carretera y nos metimos hacia la derecha en una callle que indicaba sin salida. Justo esta calle te lleva hasta la playa. Dejamos el coche en una zona habilitada y las vistas del castillo son una maravilla.

Empezó a sonar la tormenta que nos anunciaba una fuerte lluvia. Así que al coche y a avanzar hasta nuestro alojamiento en Eyemouth. Lo cogimos aquí para estar cerca de Edimburgo.
En Eyemouth cuentan con un muelle en el que hay un puesto en el que se compra pescado para lanzarlo al mar, con la intención de ver focas. Efectivamente vimos tres focas a un par de metros de distancia.
Un pequeño paseo por el pueblo y a descansar, que hoy habíamos sumado casi 4 horas de coche.