El hotel Dona Ines es buena opción si vas en coche por su parking gratis y estar a 15 minutos a pie al centro. Además tienes un pequeño gimnasio y una piscina al aire libre; todo gratuito.

Fuimos andando hasta la oficina de turismo, enfrente hay una parada del autobús. Allí cogimos un pequeño bus que iba al Botanico, es una buena opción si vas con un niño para que se le haga más cómoda la subida. El bus recorre el jardín botánico, para lo cual lo descapotan, y termina enfrente de donde venden los tickets para la universidad.

No fuimos previsores y no habíamos reservado la visita a la biblioteca, tenías que esperar una cola interminable y te arriesgabas a no tener tickets para ese día. Como iba a ser muy aburrido para el niño la espera nos dimos una vuelta por el Paço das Escolas y los edificios que se pueden visitar sin entrada. Desde la salida de la biblioteca, si te cuelas un poco se puede ver parte de esta. Tras la visita, bajamos a la catedral antigua y salimos por el arco Almedina. Coimbra es una ciudad muy bonita.
Para comer fuimos al Solar do Bacalhau, sitio que tiene varias preparaciones de bacalao y otras especialidades. El bacalao estuvo bien, pero no espectacular. La próxima vez probaremos ir de tasquinhas.

Tras la comida teníamos previsto ir a visitar el palacio Buçaco, pero entre el cansancio acumulado y que estaba lloviendo, decidimos pasar la tarde en Coimbra. Así pudimos disfrutar de los azulejos de la Iglesia de Santa Cruz.

Al llegar la noche, los jueves es el día del fado en Coimbra. En la plaza de la iglesia de San Cruz, es muy chulo verlo porque iluminan la fachada y apagan las luces mientras cantan. Allí se puede picar algo en el café Santa Cruz o tomar algo dulce en pastelería Visconte.
