Antes de abandonar Coimbra, fuimos a la pastelería del Continente Bom Día para comprar pasteles de nata y una botella de oporto. Después pusimos rumbo hacia Guarda.
A diferencia de las maravillosas autopistas portuguesas, la IP3 se parece bastante a las carreteras españolas (baches, curvas...). Es curioso el sistema de la carretera nacional, no se permiten adelantamientos y el tercer carril está en tu sentido cuando vas subiendo. La verdad que parece un buen sistema para evitar muertes en la carreteras convencionales.
Llegábamos sobre la 13:30 a Guarda y nos íbamos a ir de Portugal sin comer un delicioso plato de balacao... nos acordamos de un pueblecito cerca de Almeida donde ponen un bacalao
.O caçador sigue teniendo un increíble el bacalao de la casa, con un plato y una ensalada comen dos. Cuidado con el menú infantil, no apto para niños que coman poco... filete, patatas, huevo frito... Y os podéis pedir una ración de bacalao dorada y los lo lleváis para la cena. Eso si, hay que reservar, nosotros esperamos un rato.

Cruzando la frontera, en este viaje nos quedamos
con Guimaraes y Coimbra. Verdaderamente dos ciudades muy bonitas y con mucho que visitar que no se puede perder uno. Cruzando la meseta nos queda el deseo de volver pronto a PORTUGAL