El segundo día nos levantamos pronto y vamos a desayunar a Rosetta, una cafetería famosa, croissants muy buenos pero caro, aunque en Miami todo es caro
Cogemos un Uber y nos plantamos en Wynwood, damos una vuelta por el barrio y vamos a ver la galería al aire libre gratuita que hay. Muy recomendable!
Cogemos otro Uber que nos deja en Downtown, paseamos entre edificios hasta que vuelve a diluviar así que a refugiarnos de nuevo. Como no tiene pinta que vaya a parar nos arriesgamos a salir hasta Bayside Marketplace, llegamos empapados, damos una vuelta por las zonas que están cubiertas. Desde allí, se puede ver la Freedom Tower y el American Airlines Arena.
Pedimos un Uber y nos deja en Versailles. Nos encantó, la comida muy buena y el precio asequible. Probamos el famoso bocadillo cubano, los plátanos fritos, arroz con frijoles, carne en salsa... todo delicioso!
Cuando salimos de comer, queremos visitar Little Havana pero la lluvia no parece remitir, sigue cayendo con mucha fuerza. Tras 1h esperando, parece que empieza a bajar de intensidad por lo que cogemos un Uber que nos deja en la Calle 8. Visitamos en Domino Park y el ambiente de la calle, nos bebemos un par de mojitos y nos vamos para el hotel.
Ese día, vamos a un supermercado y compramos fruta para cenar. Nuestro estómago empieza a sufrir y sólo llevamos dos dias!