Sobre las 6h00 de la mañana me despierto, una duchita y a guardar todo loque habíamos deshecho la noche anterior. Despierto a Juli y rapidito está listo. Bajamos a coger el bus para ir hacia el aeropuerto. En un plis llegamos y nos vamos a facturar. No hay prácticamente nadie, un señor mayor muy amable nos va haciendolas preguntas de rigor. Le voy dando reservas varias y contestando miestras mi novio me va traduciendo (el traducía, yo contestaba raro lo sé pero es que el lo entiende mejor que yo y yo lo hablo mejor que él). Con una sonrisa nos dice que todo perfecto. Pasamos al mostrador y el chico nos dice que tiene que comprobar algo en nuestros pasaportes (otra vez?). Total que se va un ratillo y al rato vuelve. Todo bien, en fin ellos sabrán.
El chico nos da nuestras tarjetas de embarque: Londres- Charlotte; Charlotte- Orlando.
Hago aquí un pequeño inciso sobre la escala en Charlotte. Charlotte está en Carolina del Norte, estado creo que pegado a Florida o sino muy cerca. Cuando compré el billete por edreams me salía esa escala. Al principio me pareció un poco raro pero bueno lo cogí y la verdad es que fue un acierto porque es un aeropuerto prácticamente a disposición exclusiva de UsAirways (nuestra compañia) y donde llegan pocos vuelos internacionales con lo que la cola del control es mínima. Como tampoco ese enorme (aunque si bastante grande) no tardamos nada en llegar a nuestra siguiente puerta de embarque. Otra sorpresa agradable para nosotros fumadores empedernidos: una vez hecho el control y refacturadas las maletas pudimos salir a fumar. No sé si será así siempre pero anosostros nos pareció genial.
Volvamos a Londres. Una vez facturamos, desayunamos, pitillo y hacer la cola para el control de seguridad. Y allí desagradable sorpresa: una cola kilométrica para dicho control. Mi cara fue un poema y ya me empecé a estresar (soy bastante dada a lo que es el stress). Total que vamos al final y allí había un chico de información. Le pregunto cuanto tardaremos hasta pasar el control desde este punto y me dice que 15 minutos. QUÉ??? Sólo 15 minutos???. Esto si que es eficacia, que en Madrid nos hubieramos tirado una hora.
En fin, controles varios, quitarnos los zapatos, y ya vamos a nuestra puerta. Qué emoción si ya veo nuestro avión.

Por fin embarcamos.Los asientos me parecen un poco estrecho pero bueno. Están las mantas y las almohadas pero porlos cascos te quieren cobrar 7 libras. Pues va a ser que no que ya tengo los míos. Mi novio se duerme en un plis y yo me muero de envidia. Entre pitos y flautas nos traen la comida y cogemos pollo. No está mal para ser comida de avión. Ya nos han puesto las pantallitas en funcionamiento y grata sorpresa: hay pelis en español y en francés así que perfecto; tengo donde elegir. Aunque no elegí bien. Me puse Ángeles y Demonios, puf menudo rollo. El viaje sigue: juego a la Ds, como, bebo, me aburro; sí, sobre todo me aburro. Se me hace eterno y todavía nos queda un vuelo.
Por fín llegamos a Charlotte. Impresionante, si en este aeropuerto sólo hay aviones de UsAirways.
Pasamos el controly me toca el tío más borde del mundo aunque al ver que no le entendía ni papa intenta chapurrear español. Os juro que me dío miedo. Al final,muy serio y poco convencido me pregunta si la de la foto del pasaporte soy yo. Y yo claro que soy yo, intento relajar la situación diciendole que me tiño el pelo a menudo (en el pasaporte salgo con el pelo totalmente negro). No se rie. Bueno,por lo menos se sella el pasaporte. Al irme me doy la vuelta para ver a mi novio con el mismo hombrecillo. Pero el hombre no mira a mi novio, me mira a mi fijamente mientras me alejo. Si, me alejo y a marchas forzadas que todavía me llevan al cuartucho.
Aparece mi novio, vamos a por las maletas que ya están en el suelo y "pasamos" la aduana ( entre comillas porque allí sólo había una mujercilla en su mostrados que nos dice muy amablemente que pasamos). Subimos y oh! Milagro!!! podemos salir fuera y allí que vamos. Tuturutu que felicidad, que bonita es la vida; estamos en EEUU y fumando jaja (si lo sé le doy mucha importancia pero después de 9 horas de vuelo sabe más que a gloria).
Volvemos a pasar el control de seguridad y vamos a nuestra puerta de embarque. Embarcamos con 20 minutillos de retraso pero al llegar sólo llegamos 10 minutos tarde. Ya estamos en Orlando
Buen tiempo perfecto.
Vamos a por las maletas cogiendo el monorail del aeropuerto. Una vez cogidas pasan unos señores del Disney Magical Express, nos indican y cuando llegamos no hay nadie perfecto. Una señora muy mayor nos atiendemuy amablemente y nos recuerda 3 o 4 veces que no tiremos los vouchers para el bus que también sirven para la vuelta. Nos manda a otro mostrador a 10 pasos de allí y allí a otro también a 10 pasos; 5 pasitos más allá la cola para el Pop Century. No hay nadie. Al segundo llega un chaval que nos acompaña hasta la puerta: 15 pasos esta vez. Allí otra chica nos acompaña hasta el autobús;escasos 10 pasitos (pongo esto para que veaís lo atentos que son). Allí nos guarda las maletas un chico sudamericano majísimo.Porfin oigo un poquillo de español. Subimos al bus agotados pero exultantes. ESTAMOS EN EL MAGICAL EXPRESS!!!


Vamos viendo el paisaje y el emocionante video del bus de Disney. Por fin, anuncian nuestra llegada al hotel y ya lo vemos. Somos de los primeros en bajar y cojemos rápido las maletas. Pasamos enseguida al mostrador de check-in. Una chica brasileña nos atiende al principio en inglés pero enseguida pasa al español lo que evita que mi novio saque su portugues de su época carioca.
Nos da el mapa indicandonos nuestra habitación, la preciosa carpeta azul con mucha info y un sobre con unas tarjetas que creemos que eran para las maletas.
Marchamos a nuestra habitación, dejamos todo, curioseamos y volvemos a marchar al lobby para comprar los mugs y comer algo.

Volvemos a la habitación después de haber dado un paseíto por el hotel y sentarnos en los bancos alrededor del lago alucinando de estar por fin allí.
Vemos un poco el canal de Disney y aunque queríamos aguantar hasta las 12 de la noche, sobre las 11h00 caemos rendidos.