No cargamos mucho de visitas este día por si el día anterior teníamos algún problema con el vuelo o llegábamos tarde y no podíamos ver Brooklyn.
Yo me desperté muy temprano como siempre y me fui antes para la zona del desayuno a ver unas cosas del trabajo. La zona de cocina y mesas es pequeña, pero no está mal el desayuno, quitando el café, que era horrible, pero esperable.
Después de desayunar algo, nos arreglamos, mi amiga tiene mejor el tobillo, le ponemos un poco de alcohol y nos vamos a coger el metro para Union Square. Es una tirada, si tuviera que vivir ahí y hacerlo todos los días, no me parecería vida, pero para ir de visita, creo que el hotel y la zona no está nada mal en comparación con lo que ofrecía Manhattan.
Al bajar del metro, vemos la tienda de Harry Potter y entramos a echar un vistazo, muy parecida a la de Londres, no falta detalle, hay de todo lo que se pueda imaginar. Vemos el Empire State por fuera (habíamos cogido la CityPass y habíamos reservado la visita al mirador par otro día). También vimos por fuera el Flatiron, que a mí me hacía mucha ilusión porque sale en CSI NY siempre, pero parece que lleva mucho tiempo en obras y lleno de andamios y casi no lo reconozco ni teniéndolo delante. También vimos el Madison Square Park, por todas partes hay mesitas de colores para sentarse y tomar un café o lo que lleves de comer. Pasamos por Koreatown y entramos en el Madison Square Garden, aunque no compramos entradas para visitarlo. Para ir al baño, entramos en Macy's (recomendado porque no te ponen problemas y están impolutos). También vimos por primera vez y de día Times Square, que nos dejó con la boca abierta. Al día siguiente lo veríamos de noche.



Buscamos algo para comer porque a las 14:00 teníamos la excursión de Contrastes. Para fusionarnos con la ciudad, comemos un bagel y pizza en porciones y cogemos un café en el Dunkin Donuts y nos los tomamos en mesitas al lado del MSG rodeados de gente que comía del túper o comida para llevar. Se está muy a gusto.
A las 14:00, cogemos la excursión de contrastes, no cogí la VIP porque no había a esa hora y por organización nos venía mejor, y tampoco fue muy incómodo en autobús. Me pareció muy útil si no se va a estar mucho tiempo como para ver algo más que Manhattan. Vimos Brooklyn, Queens con Long Island City y Malba, y Williamsburg (por encima obviamente). Aunque ya sabía lo de los judías ortodoxos, no deja de sorprenderte mucho esa zona del barrio. Me parece que sí vale mucho la pena y estoy de acuerdo con todos los que la recomiendan.

Nosotras nos bajamos en Mulberry Street (había dos paradas posibles y te lo explican bien) y tomamos una cerveza (¡Estrella Galicia!) en un sitio llamado La Diáspora. Bien de precio para lo esperado. Paseamos por Canal Street y Columbus Park, comprando un montón de souvenirs en Chinatown. Por último, cuando ya era de noche, hicimos una visita rápida a Little Italy, que al final ahora son un par de calles con muchos restaurantes muy caros. Y una tienda navideña muy reluciente.


Cogemos el metro y compramos la cena cerca del hotel en un súper. El sistema de metro me deja alucinada, es complejísimo, pero puntual y funciona a la perfección. Como siempre, nos acostamos temprano y medio muertas. Todos los días caminamos mucho, solo cogiendo el metro para ir por la mañana y volver por la noche.