El Monestir de les Avellanes pertenece al término municipal de Ós de Balaguer aunque entre ambos hay unos 5 kilómetros de distancia. Distancia que cubrimos caminando después del desayuno.

El origen de Ós de Balaguer se debe a la presencia de una fortificación musulmana del siglo IX, conquistada por Ponce Giraldo de Cabrera en 1116.
El castillo de Os de Balaguer se destacó en las guerras entre los condes de Urgell y los Cabrera. En el año 1415, el rey Fernando I de Aragón dio el castillo y el emplazamiento de Os de Balaguer al caballero Joan Vivot.
A mediados del siglo XVI eran señores de este pueblo la familia Siscar linaje que continuó hasta el siglo XIX.
La visita al pueblo no nos lleva mucho rato. En las inmediaciones hay abundancia de cuevas y abrigos prehistóricos. La más destacada es la Cueva de la Balma dels Vilars, con pinturas rupestres, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad.
Lo más destacado, pues, del pueblo es su castillo. Lo construyó Ermengol IV, Comte de Urgell, y aquí murió. Hablé de él anteriormente al hablar del monasterio. En el castillo destacaba una torre cilíndrica del siglo XIII. Está situado en la cima de una montaña que está flanqueada por el río Farfanya y estaba por una muralla, que fue construida en el siglo IX, durante la fortificación musulmana.
En sus orígenes el Os Malignum Castrum formaba parte de la frontera de l’Al·Laridi contra los carolingios (los francos).

En su interior está el Museo de Campanas de Catalunya.
En nuestra visita estaba en obras y solo se podía ver un poco el exterior. Seguramente esas obras a día de hoy ya estarán terminadas. Desde luego su estampa es lo más destacado de Ós de Balaguer.
El otro edificio que nos llama la atención es la Iglesia de sant Miquel, de estilo barroco (1769) y con un alto campanario.

En nuestro paseo nos llama la atención una bonita fuente. Se trata de la Fuente de Sant Pitot, monumental del siglo XVIII con planta rectangular y decorada con una estatua de Neptuno acompañado de dos perros y ornamentos florales.

Además, también se puede ver el antiguo lavadero y fuente de agua que abastecía a la población de Ós de Balaguer y que se conoce como la Font Vella.
En el pueblo hay algunas casonas de los siglos XVII y XVIII.
Por cierto, como curiosidad decir que Gaspar de Portolà nació en esta villa.