Desde Moscu fuimos en metro y tren hasta esta ciudad que dicen es como el Vaticano para la iglesia ortodoxa rusa. De hecho cuando estuvimos vimos muchos monjes que me pareció seguían al Patriarca, que seria como el Papa de esa religión.
Ya dije y no puedo dejar de repetirme, que en Rusia todo es grande, este lugar también, alberga monton de catedrales, capillas, un monasterio, cementerio, jardines, todo precioso.
Recuerdo catedrales blancas con cupulas azules con estrellas doradas, o completamente doradas, otras catedrales con frentes pintados de distintos colores, una verde, otra roja, una que me llamo mucho la atención tenia escaleras que te llevaban a un balcón y la entrada estaba en el balcon, la fachada tiene columnas unas trabajadas otras con distintos dibujos de colores, preciosa, un frente distinto a todos los que habíamos visto en las catedrales rusas, el interior no se queda atrás, recuerdo todo muy decorado, con los iconos preciosos, y antes del altar un cofre al que apenas pudimos acercarnos por la cantidad de turistas que no se movían, el iconostasio estaba separado del recinto por una puerta dorada muy trabajada que era una delicia mirar. En todas las catedrales el interior era hermoso y tranquilo, todos los iconostasios dorados muy bonitos y trabajados, igual que las arañas del recinto.
El conjunto es maravilloso, me gusto muchísimo.
Al salir del recinto de las catedrales, ya en la calle, había una feria de suvenir, sobre todo de Mamushkas, que, como en todos los lugares, son todas tan preciosas que no sabes cual te gusta mas.
Si todavía no te cansaste de ver iglesias y catedrales en el Kremlin, vale la pena ir a Sergiev Posad, es bellísimo.
