Para trasladarnos de Rusia a Finlandia decidimos tomar un ferry con camarotes que hace el recorrido nocturno entre esos países. Otra vez una experiencia muy buena. El barco completísimo en cuanto a servicios y con muchísimos pasajeros, incluso hemos visto gente durmiendo en los sillones de los bares e incluso en los pasillos, nosotras comodísimas en nuestro camarote con baño privado y cuando llego a la mañana siguiente a Helsinski nos bajamos nuevamente fresquitas como una lechuga para empezar a pasear desde temprano.
El hotel que reservamos estaba muy cerca de la parada de los tranvías, se llama Hotel Seurahuone Helsinski nos decidimos por un hotel porque era solo para una noche, muy bien ubicado, muy céntrico en un punto neuralico de la ciudad por la cantidad de fineses que se veía pasar por la avenida.
Lo primero que me viene a la memoria de esta ciudad son 4 iglesias. Los nombres no los recuerdo, los tengo anotados JAJA
La Catedral Luterana Tuomiokirkko con una gran escalinata en su frente, muuuyyy blanca con muchas columnas y cúpulas de color verde, una gran plaza delante y mucha gente sentada en las escaleras, y como nosotras somos de las que “donde fueres has lo que vieres” también nos sentamos a descansar un ratito al sol.
La otra iglesia que llama la atención es la Catedral Ortodoxa Upenski, de frente de ladrillo rojo que para llegar a su entrada hay que subir unos cuantos escalones (que mania en el viejo continente con las escaleras¡¡¡¡).
Las otras dos son las mas curiosas.
1) La capilla del silencio Sólo la capilla está hecha con madera, la luz natural entra por el techo, la capilla ofrece un lugar para meditar en el centro urbano de Helsinki. Todo está permitido mientras no se vulneren los momentos de silencio de los otros visitantes. Es muy difícil explicar su forma de huevo partido, les dejo una foto. Curiosa ehhh???


Lo poco que caminamos por la ciudad me dejo la impresión de una ciudad moderna, con mucha gente joven, alta y bonita, hablando una lengua completamente inentendible, caminando hacia o desde el trabajo o la universidad.
No tuvimos tiempo de recorrer mucho mas porque llegamos a la mañana de un dia y nos fuimos a la mañana siguiente. Tengo que ser sincera lo poco que vimos no me mato.